Mes: julio 2015

Pánico en el probador, una empanada mental y lluvia de papilla

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Parece un titulo sacado de la serie «La que se avecina» pero no, es un resumen de lo que ha sido mi ultima semana como Mama al Cuadrado. Y es que a medida que pasa el tiempo las cosas se van complicando y hay que afrontar nuevos retos que al principio cuestan un poco. Desgraciadamente, a veces estos retos no llegan de uno en uno y hay que afrontarlos todos a la vez y ahí llega el colapso …

Y eso es lo que me ha pasado a mi esta semana. Colapso absoluto agravado por un síndrome premenstrual. Si, la indeseable esta de vuelta ya desde unos meses. Me bajo al los 2 meses de haber dado a luz y al principio ni me enteraba, pero poco a poco ha vuelto a ganar terreno .. Que si dolor de pecho, que si hinchazón los días previos, que si va a llegar el Apocalipsis … Total, la misma mierda de antes de estar embarazada … Pero en parte la he cogido algo de cariño ya que sin sus apariciones la magia de ser madre no sería posible …

En fin vayamos por partes. Comenzamos la semana con el primer bajón. Había dejado demasiado tiempo el tema de comprarme bañador, trikini o lo que fuera para esta nueva temporada. Era medio consciente que este año sería un poco complicado dado que hace solo 6 meses que he dado a luz mellizos con uno de los tripones mas grandes de la historia de los embarazos gemelares ( esto dicho por varios equipos médicos). Todo el mundo dice que es increíble lo bien que me estoy recuperando. Por fuera si, parece que estoy como antes, me vale mi ropa e incluso ropa del año de la tana que nunca pensé que me volvería a valer. Pero por dentro, por dentro estoy hecha un pequeño desastre …

– empecemos por el pecho y mira que mi lactancia materna fue corta. Pues nada, un absoluto desastre. Yo que encima he sido siempre pechugona pues ahora tengo dos colgajos semi gelatinosos que se van para todos lados.

– la tripa, no hay manera, no vuelve a su ser. El famoso colgajo post parto se ha recogido un montón pero sigue súper arrugada y no se ha borrado la línea nigra aun, así que tengo encima una pigmentacion súper rara. Se que las cosas no volverán a ser como antes pero también sé que algo mas tienen que mejorar pero a veces cuesta tener paciencia y mas cuando hay que volver a ponerse el maldito bañador. A veces pienso en hacer como las gitanas, bañarme con ropa y hale ¡¡ancha es Castilla!!

Bueno pues eso, que de repente me veo metida en un probador con un puñado de bañadores y bikinis de la mano. Empece a probarme bañadores … Casi me da algo, me hacían un cuerpo de señorona impresionante. Y uno detrás de otro y nada, a cada cual peor. (He de reconocer que nunca me he cuidado en exceso puesto que la naturaleza siempre fue benévola conmigo pero … Joder como se esta poniendo la cosa!!)

Tuve que sentarme en la silla del probador a coger aire, mentalizarme, aclarar las ideas y coger fuerzas para salir a por una nueva tanda de bañadores a ver si dábamos con ello. La segunda tanda fue mejor, pero no me convencía tampoco. Como no tenía ni una gana más de seguir batallando con este tema, al final me cogi los dos que mejor me quedaban o mejor dicho, con los que mejor me sentía yo, y para casa. Tema zanjado hasta otro año, no quiero saber mas. Punto pelota. Y así ha quedado la cosa:

Modelo bikini:    Modelo bañador:  Se lo conté a mi pareja cuando llego de trabajar y se partía de risa. El, por su puesto, no lo ve tan chungo y como siempre alucina con mis momentos existenciales.

Así que en resumen, no me va a fichar Guillermina Baeza para su próximo desfile de moda de baño pero tampoco me va a señalar nadie con el dedo por la playa.

Vamos con el segundo tema que son mis mas que múltiples empanadas mentales y problemas de concentración. No ha sido buena idea incorporarme a trabajar y que los niños no vayan a la guarde porque me esta costando horrores compatibilizarlo todo.

Tengo la cabeza que me explota. Entre el cuidado de los niños, el estar pendiente de que les hace falta (pañales, leche, ropa, un montón de cosas nuevas para la alimentación complementaria, pediatras, si cagan o no cagan …) estar pendiente de organizar toda la casa (compras, comidas, organizar a Jota, llevar a rajatabla a albañiles y carpinteros que tienen que terminar cosas, pedir presupuestos para alguna cosa nueva …) y estar tratando de ponerme al día en el trabajo … O apunto las cosas o no me acuerdo de nada y lo peor es que cuando la gente me habla a veces de cosas se me queda cara de gilipollas porque a veces no se ni de que me estan hablando.

Supongo que es transitorio y que cuando los niños en septiembre vayan a la guarde las cosas se irán poniendo en su lugar, pero de momento, estoy algo abrumada, aturdida y hasta los …

Y si con esto no teníamos suficiente, la pediatra nos dice que iniciemos la alimentación complementaria. La verdad es que la visita al pediatra fue genial; los niños esta fenomenal, sanos, grandes, fuertes, tranquilos y muy felices … Palabras textuales de la pediatra que hicieron que saliera de la consulta con el corazón que no me cabía en el pecho. Eso si, no tenía ni idea la que se me venia encima …

Para empezar no tenía preparado nada para iniciar la alimentación complementaria. El día antes menos mal que repare en ello y pensé : – mañana vas al pediatra a ver si tienen que empezar con las papillas y no tienes nada comprado … Y en un ataque de sentido común me metí en bebitus a estudiar el tema de la nueva vajilla para papillas, las cucharas de silicona para iniciarnos en la tarea, termos etc … Después de una hora de cotilleo incesante, hice un pedido con el que quede bastante convencida y en 24 horas voila! Teníamos todo listo. Por otro lado, no tenía ni idea de hacer una papilla, así que entre los papeles de iniciación a la comida complementaria que me habían dado en pediatría para que me fuera poniendo las pilas y el recetario de la Thermomix (bendito cacharro), he conseguido unas papillas bastante razonables.

Y diréis, jo que suerte tener todo ese tiempo para meterte en internet a cotillear recetas, hacer las compras … Pues no, todo hecho con el movil mientras hablaba con mi suegra, atendía a los niños y discutia con mi chico porque no paraba de decir «venga deja ya el movil» … como que estoy jugando al Candy Crush, no te jode … Puffff

Y como esto es un no parar, según salimos del pediatra con las nuevas instrucciones me doy cuenta que:

– nos tenemos que iniciar también en los cereales y …. No tengo los cereales comprados, no tengo las tetinas especiales para cereales …

– no tengo compradas ni las verduras, ni las frutas necesarias para empezar con las papillas …

Así que teníamos el pediatra a las 10:00 salimos a las 12:00 porque tocaba vacunación también … Corriendo al centro comercial más cercano a comprar lo que nos faltaba y chutando a casa deprisa y corriendo para hacer la primera papilla …

Llegue a casa agotada, pero eso no acababa mas que empezar … Traté de dar la papilla a mis hijos y … Sorpresa!! Lo echaban todo fuera con la lengua!! (Las que sois madres os reiréis al leer esto ya que es la reacción normal) No había forma de que eso entrara!! Así que echándole mucha paciencia y en medio de juegos y canciones conseguimos darles en hora y cuarto casi toda la papilla ( puesto que estábamos empezando, eran solo 120 gr) y esto fue con la de verduras … Horas después toco la de frutas … Peor desastre absoluto … Probé a meterle un poco de cereales y la cosa medio funciono, pero otra hora para hacerles comer. Y no solo eso, ellos se pusieron de fruta hasta los pies, nosotras los brazos, el pelo … Después de esto ya no estaba agotada, estaba muerta directamente.

Me daba mucha rabia la situación porque mi hijos desde que nacieron no han dado un problema con la comida, han sido súper tragones y me daba miedo que se truncara esa situación.

Al día siguiente. La cosa mejoro un poquito, al día siguiente parece que se la tomaban mejor … Pero al siguiente me la liaron parda. Se echaron los dos a llorar como dos desconsolados y casi no quisieron comer. Después de hora y pico lo conseguimos pero se me bajo la moral a los pies pensando en que parecía que ya empezaban a asimilar la nueva dieta y de repente otra vez a empezar … Mi paciencia estaba bajo mínimos. Y efectivamente entre el momento bañador, el momento trabajo no me entero-no me ubico, la adaptación de los peques a su nueva dieta, mi síndrome premenstrual, el calor, que no descanso bien y que en casa a veces no te ponen las cosas fáciles …. Booooooooooooooooooom la olla express que hay en mi cabeza exploto!!

Madre mía que berrinche …. Al final la cosa acabo con mi chico casi haciéndome un «sana sana culito de rana» y sacándome al porche de casa a tomar un gin tonic a ver si el temporal amainaba. Y si, un poco de compresión, escucha y aire fresco … Siempre funciona.

Al día siguiente, que era ya el sábado, el papa cogio a los peques, se los llevo a primera hora, les dio el bibe, se los llevo de paseo y dejaron a mama en la cama hasta las 11:00. Pufff estaba molida … Cuando me levante hizo su aparición la indeseable … Así que borrón y cuenta nueva. Nueva cara, nuevas ganas, nuevas energías, nuevo ciclo menstrual … Tocar fondo y levantarse, así es la vida. Aprender de los errores y de los agobios y hacerse mas fuerte.

Y así estoy, reiniciándome en nueva semana y renovando energías. Guille y Nico necesitan una mama al 100% y aquí estaré lista para mis chicos. Feliz semana a tod@s!!!!