Beta Negativa

Mi Novena Beta

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¡¡Y van 9 señooooooreeeeeessssssss, me lo quitan de las manos!!

Bueno, llegó el momento de escribir el post definitivo. Sabía que algún día llegaría.

Empecemos por el principio. Mi regla bajó el 8 de mayo y ese mismo día decidí que no iríamos por ciclo sustituido, sino natural. Como siempre os digo, no me gusta la Meriestra, me sienta fatal. Siempre la habíamos usado por eso de ahorrar visitas al IVI y no tener que ser tan precisos con las fechas, pero buah, en mi caso que ovulo bien (por lo menos algo hago bien en esto del “reproducimiento”) creo merecía la pena intentarlo.

Y efectivamente, fue todo como la seda. Rápido y sin efectos secundarios (y solo con una visita más al IVI que con el ciclo sustituido). El 20 de mayo me pinché el Ovitrelle y el 25 a las 18:30 fue la transfer.

La mañana de la transfer fue un poco sin vivir, porque eso de que solo te quede un embrión y no descongele … pero no, nuestro pequeño superviviente se mantuvo a la altura.

Así que llegamos a la transfer. La verdad que moló un montón porque el embriólogo que nos tocó fue Carlos López, el mismo que me llamaba cuando estábamos cultivando estos embris, el mismo que seleccionó a Guille y a Nico. Me acuerdo de sus llamadas llenas de tranquilidad, cariño y explicaciones para que entendiera bien todo el proceso. Y aunque yo he ido muy excéptica en esta transfer, el me dijo que por ser el último embri tenía muchas posibilidades. Así que bueno, me devolvió algo de esperanza.

La esperanza no me duró muchos días, porque si, queridos amig@s, me he pasado por el arco del triunfo mis principios y me he hecho test de embarazo desde el día 7 post transfer. Y todos blancos nucleares. Bueno, blancos nucleares tampoco, porque me compré los One Step por Amazón y unos cuantos dejaban unas sombras grises en la línea de evaporación de flipar, que más de una ha confundido con un positivo.

El día 5 tuve la beta, sabiendo que era negativo. Que si, que la esperanza se mantiene hasta el final, que si, que los test pocas veces se equivocan pero a veces si, que los milagros existen … se que muchos me habéis querido animar, pero de verdad, sabía lo que teníamos entre manos y no es ser negativa, es ser realista.

Resultado oficial de la beta, 0,0, como la cerveza. Vamos ni un triste bioquímico esta vez.

Así que como dice la canción de María Ximenez, “se acabó”, a otra cosa mariposa.

Conclusiones

Después de todo este periplo infinito y que no damos una desde hace una año, esto es lo que vamos sacando en claro.

Seguimos con diagnóstico de infertilidad de origen desconocido. No hay ninguna evidencia que avale lo contrario tras pasar por todas las pruebas.

No obstante algunas piezas parece que podrían encajar y derivarse hacia las sospechas tanto de la inmunóloga como del hematólogo sobre un posible SAF.

Mucha gente dice que las estadísticas están para romperse. Yo no creo que sea así. Soy firme creyente en los números y que en uno puede estar a un lado o a otro de las estadísticas pero al final todo queda reflejado y hay unas probabilidades de que las cosas ocurran.

En mi caso:

tabla

Como veis, más o menos mis números están alineados con los de los estudios y por tanto con el común de los mortales.

Contemplo en este cuadro como embriones viables los que dieron beta normal pero no se quedaron ya que la sospecha es que todo se fue al traste por culpa del posible SAF.

Conclusión: y siguiendo con las sospechas, la que cobra peso entre todos es que la prednisona, la heparina y el adiro llegaron tarde, cuando todos los embriones viables se habían terminado.

La vida a partir de ahora

Lo primero deciros como estoy. Bueno, seamos honestos, me hubiera encantado escribir un final súper feliz de esos tan edulcorados que solo leer la experiencia te salen caries hasta en el cerebro. Pero no, a mi me ha tocado vivir otra realidad y es que no ha podido ser.

No estoy triste ni deprimida, faltaría más, pero si tengo una pequeña espinita que creo la llevaré ya de por vida conmigo. Supongo que habrá días en los que no me enteraré que la llevo y otros me pinchará un poquito.

Para mi ahora el mayor duelo va a ser empezar a deshacerme de las cosas de los mellis que con tanto cariño hemos guardado estos años para el posible hermanito. Eso reconozco que me va a costar, pero trataremos de echarle valor.

Por otro lado, tengo un montón de planes aplazados ya que ante un posible nuevo embarazo los tenía en la recamara y algunos me apetecen un montón.

Y como no, a disfrutar a tope de mis mellis, que con todo este lío de los tratamientos me he despistado a veces y lo más importante son ellos.

Muchas gracias a tod@s por vuestros mensajes de cariño, y tranquilos, que Mamá al Cuadrado no se acaba aquí. Simplemente, le hemos puesto FIN a un capítulo de los muchos que quedan por escribir.

Y nada más que decir. Nos presentamos a un nuevo examen a subir nota, a conseguir un 10, a querer rozar la perfección y nos hemos quedado con un 9. Así que, ¡a ser felices con nuestro sobresaliente! No le podemos pedir más a la vida.

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Mi Octava Beta

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Y ya van ocho, se dice pronto. 10 embriones transferidos ya … vaya carrerón …

Pues bueno, no quiero adelantar acontecimientos pero no soy portadora de buenas noticias. Estoy hasta las mismísimas narices de escribir cosas reguleras, así que a ver si pasa todo este huracán hormonal y me pongo en un plan más flower power que para eso esta en primavera … coñeeeee …..

Empecemos por el principio …

El día 3 de abril me bajó la regla, así que ahí empezamos el empastillamiento que ya os comenté en el post anterior.

Resultado del cóctel=horrible y temeroso

En este ciclo, no se si fue por volver a la marca Meriestra o la mezcla con los corticoides, que he estado como un Gremlin al que acaban de dar de comer a partir de las 0:00 h. ¡Que reconcentrado de mala hostia madre mía! No os o podéis imaginar … he estado de mírame y no me toques. me sentaba todo mal, sin paciencia con nadie … vamos, para meterme en una cueva en medio del monte y no salir.

La transferencia

Ese día estaba cagada, más que nunca y mira que aquí servidora ya tiene experiencia pro en esto. Cagada porque solo nos quedaban 2 embriones y si la descongelación se daba mal, eso complicaba bastante la cosa. Al final no hubo llamada y la descongelación se dio muy bien.

Me hicieron la transferencia el día 24 de abril a las 15:15 de la tarde. Vaya día. Todo el santo día corriendo. Salí de una reunión a toda prisa, llegué al IVI embuchándome un litro de agua como podía …

Llegamos a la sala de transferencias. Mira por donde, ¡una sala que no conocía! Porque si, ya he estado en todas y alguna hasta he repetido.

Y ahí estaba sentada en la camilla y mi doctora sin venir. Si, pasó lo que estáis pensando, que me meaba como una campeona. Y mi doctora seguía sin venir y yo ya amarilla tornando a morado por las ganas de hacer pis. Al parecer tuvo una urgencia y se retrasó pues media horita de ná … ¿que pasó? pues que en cuanto me pusieron el ecógrafo en mi tripilla ¡casi exploto! así que pedí levantarme e ir al baño a soltar un poco de pipi.

-¡Pero mujer visteté! me empezó a decir todo el mundo presente en aquella sala.

Para vestimentas estaba yo. Cogí la sábana me tapé el culillo como pude y salí como el rayo al baño. 12 años de infertilidad (que nombre más cojon*** para una peli de terror), me ha visto el “juju” hasta el apuntador, me voy a cortar yo por enseñar un poco el culillo …

Ya más relajada de vuelta, me enseñaron a nuestro Bichito XI. era un blasto b/b con muy buena pinta. Según la embrióloga descongeló muy bien y no se dañó nada en el proceso, estaba perfecto y reaccionaba muy bien. No veáis que subidón cuando nos dijeron eso.

Metieron a Bichito XI en el nido y a incubar se ha dicho.

La betaespera

La peor de mi vida sin duda. Soy demasiado consciente de que esto ya se nos está acabando y el resultado no pinta bien. El resultado es que entre el cóctel de pastillas y la situación lo he pasado francamente mal.

Todo normal, hasta el día 6 post transfer cuando hicieron aparición mis 3 síntomas estrella en todas las betas positivas:

  • Sed
  • Venas del pecho muy masrcadas
  • Ganotas de hacer pis a todas horas

Ejemplo de las venas del pecho … vamos, ni Hulk …

venas

¡No me lo podía creer que fuera a ser positivo!

Pero no, esto no era tan tan fácil. Las venas llegaron a su punto álgido como el día 8 post transfer y luego perdieron un poco de color aunque seguían muy marcadas. Ahí me empecé a mosquear.

El día 9 post transfer no podía ya con mi vida. Me estaba volviendo literalmente loca. Al día siguiente tenía la beta y encima una mañana llena de reuniones. Así que falte a mi palabra de no hacerme test de embarazo y en buena hora.

Le pedí a Papá al Cuadrado me trajera un test de vuelta a casa. Eran casi las 21 h cuando llegó a casa. Se que lo mejor es hacerlo con la primera orina del día, pero que queréis que os diga, el corazón se me iba a salir por la boca así que me lo hice con la orina peor del mundo.

La cosa ya empezó mal. El test no salió a los 5 minutos. Se quedó blanco. Esperamos 10,15 y a los 20 minutos, cuando ya lo íbamos a tirar, se activó.

Se coloreó todo él de rojo y empezó a salir la línea de control. La otra no apareció. Esperamos y no apareció. Resultado negativo.

Estaba súper mosqueada. ¿Síntomas y no hay nada? Os juro que casi entro en barrena. Así que a encajar el negativo.

Al día siguiente, antes de irme a hacer la beta, abrí la basura para camuflar el test, solo me faltaba que la persona que nos ayuda en casa se enterase de este percal … lo mire de nuevo y me quede “muerta matá” en el sitio. ¡El muy cabr** tenía sombra! ¡Ay madre, que ahí había algo! Si, amado público, pertenezco ya a esa élite que ha tenido una sombra fantasma en un test.

test 1

Entre lo de las venas y el resultado del test me empezó a apestar a bioquímico a kilómetros. Otra vez no podía ser.

Así que me hice la beta. No me gustó nada la enfermera que me atendió. Mira que suelen ser majillas y más cuando te vas a hacer una beta. Ésta más seca que la pata de Perico y encima era la que me tenía que llamar para comunicarme el resultado, ¡Bravo!

Y llegó el resultado. Por el tono de voz que ponen al llamar ya se si viene positivo o negativo. Pero esta vez era un tono dudoso que no se sabía ni explicar. Yo dije “pa mis adentros”:- verás, ahora es cuando la matan y me va a decir que la beta es baja. Así que la eché una manita:- vamos que la beta es baja y es un bioquímico. Me dijo:- si es eso, ¿como lo sabes?, ¿te ha pasado antes? Le dije que lo de la beta baja no, pero lo de un bioquímico … ¡llevo la friolera de 3 seguidos! Me contó todo el rollo de que había que repetir el lunes y que bueno que pintaba mal pero que no estaba todo perdido.

Al rato me llamo mi doctora, a la cual la agradezco enormemente esté siempre pendiente de cómo estoy. Básicamente me dijo lo mismo y que iba a hablar con la inmunologa a ver si hay algo de la medicación que se podía tocar aunque la teoría de que a los embris les pasó algo vuelve a tomar fuerza …

A estas alturas tenía claro que era un bioquímico. Meridiano. Si, se que hay implantaciones tardías, se que los milagros existen pero no se suelen pasar por casa de Mamá al Cuadrado. Mira que yo soy una persona hospitalaria, pero nada, los “jodios” no quieren saber nada de mi. Les digo:- venga “milagro” pásate a comer este finde que te hacemos algo rico y no vienen … no se, ¿estarán en operación bikini?

Lo que más me jodió fastidió de todo esto fue el no poder cerrar capítulo y dejar la medicación. Así que me compré un par de test para pasar el fin de semana (hay gente que sale a comer el fin de semana, otros hacen deporte … yo me hago test de embarazo es súper diver …).

El sábado con la primera orina del día me hice el primero. Había rayita perceptible pero muy muy tenue. Jo, yo súper contenta porque conseguí ver la rayita yo sola sin gafas, así que si para algo sirven estos test es para descartar que tienes presbicia. La cosa no evolucionaba pero estaba ahí. Me empezó a entrar el miedo como con el primer bioquímico, que la beta empezase a subir y a bajar de forma errática.

test 2

El domingo misma operación. Pero esta vez no había ni rayita, ni sombra. Así que ya estábamos por debajo de 10 unidades de hcg. No me lo pensé 2 veces, adiós medicación. Hasta aquí.- hoy me voy a tomar un vinito al sol como Dios manda. Me dije y así lo hice.

Con este percal y como soy más chula que un ocho, escribí a mi doctora y le dije, que me haría la beta el martes, ya que sabiendo que era negativo, el lunes pasarme por IVI me venía fatal y que había dejado la medicación. Me llamó y me dijo que perfecto y que en cuanto tuviéramos los resultados de la beta, veríamos que hacer con la próxima trasferencia.

Le hice la pregunta del millón, ¿pero que está pasando?, ¿que está mal?, ¿si ahora tomo un “huevo” de medicación nivel “yonki ochentero” para evitar los bioquímicos? Y salió la respuesta del billón. – Ya hemos visto todo, pero hay una cosa importante que no tenemos. DGP. -Puede que los embriones no estén bien genéticamente pero ahora ya no podamos saberlo.

Sabía que algún día iba a salir esto. Como cuando en el 2014 me hice esta FIV, a mis 35 años frescos y lozanos, nadie creyó que una pareja que no tenía nada de nada necesitase un DGP. Nadie imaginó que teniendo mellis y 7 blastos de buena calidad en el congelador pasásemos por esto. Cada día tengo más claro que nunca se debe subestimar la infertilidad de origen desconocido. Tan pronto gira para bien como que torna hacia el mal. Así sin avisar.

Ahora solo me queda ver el plan de la próxima transfer, poner velitas y encomendarme a los Dioses. Poco ya podemos hacer.

Seguiremos informando. Hale, ya os lo he contao …

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