Cuidar

Una mama al cuadrado sola ante el peligro

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Si las vacaciones de verano fueron espectaculares, la vuelta no lo fue tanto. Y diréis : – vamos a ver mama al cuadrado con las vacaciones que te has pegado que esperabas? Pues si, tenéis razón, esperaba que la vuelta fuese dura pero no tanto.

Rápidamente lo entenderéis. Hemos decidido prescindir de Jota. Jota, como algunos ya sabes, es la persona que nos ayudaba en casa desde que nacieron los mellis, pero después de llevar unos cuantos meses con ella no nos ha terminado de convencer ni su actitud ni su desempeño. Y ahora que los mellis van a la guardería, no encontramos además ni confianza ni justificación diaria sobre que va a hacer en nuestra casa cuando yo no esté.

Esta decisión que ha supuesto para mi? Por un lado descanso pero también mucho estrés. Después de ayudar a una persona en todo lo que esta en tu mano, dándole ropa, adelantos, salidas antes de tiempo para que arregle su fárragosa vida en Bolivia, te viene dando lecciones sobre lo que a su entender son sus derechos. Derechos que obviamente nunca fueron sobrepasados, y que mas bien estamos hablando de un olvido por su parte de deberes.

Me he planteado varias veces cambiar, pero da pereza que después de enseñar a una persona donde está todo, como se maneja todo y lo que esperas de la limpieza y el orden en casa, tengas que empezar de cero.

Por otro lado, el tema de la actitud. No ganábamos para malas contestaciones, reproches … Vamos que un día pregunte que había pasado con el pelador de las patatas, que no lo encontraba y le echo la culpa a mis padres que habían estado hace 1 mes!! – pues sus padres se lo habrán escondido, pues sus padres lo habrán tirado …- Pero si lo has fregado esta mañana tu? … Vete por ahí hombre!!

Total, que tras las vacaciones y una hartura por mi parte tremenda decidimos prescindir de ella.

Así que vuelta de vacaciones con unas cuantas tareas pendientes:

– finiquito de la susodicha, que no voy a decir hasta que punto está tratando de buscarnos las vueltas…

– maletas, ropa, ordenar la casa …

– preparativos de los peques para la guardería

– hacerse cargo de los peques full time

– buscar a alguien que los ayude en casa!! Solo de pensar en tener otra vez que buscar a alguien me daban ganas de meter la cabeza bajo tierra. He de decir que en este tema nos ha sonreído la suerte.

Desde que volvimos de vivir en México en el 2009 hasta octubre del 2014 tuvimos una persona en casa que nos ayudaba todas la semanas. No había niños pero los dos locos del trabajo que vivían por aquel entonces y que no paraban de cruzar el charco una y otra vez, necesitaban a alguien que mantuviese su casa en pie…

Y 6 años estuvo con nosotros nuestra querida Lana, una recién llegada joven de Ucrania con su marido e hijo que apenas hablaba el idioma español. Guapa, elegante, siempre amable y discreta a la par que simpática.

Cuando supimos que estábamos embarazados, a mi me hubiera gustado horrores que se quedara con nosotros pero, ella tenía un niño y por las tardes no quería compromisos (como la entiendo ahora).

Así que aguantamos hasta el final. El día 31 de octubre salió de nuestra casa y el 2 de noviembre llego Jota. Mierda, mierda, mierda y mil veces mierda, que pena me dio. No es que fuera la caña limpiando, para nada, pero era una persona cercana, de buen rollo y eso era lo bueno.

Así que el día que le dije que teníamos que prescindir de ella por el horario … Se me partió el alma. Me acuerdo del día, con mi súper barrigón gemelar, como le dije necesitamos a alguien todos los días que cubra también las tardes … Ella lloro yo llore … Puffff que panorama …

Pero son de esas personas que nunca olvidas … Cuando ha pasado la crisis de Ucrania siempre le he escrito para ver como estaba su familia y en definitiva como se sentía ella. Una crisis tan honda en tu país siendo emigrante no es plato de gusto, desde luego.

Y así quedo la cosa, Jota ha estado estos meses con nosotros, hasta que ya ha sido demasiado. Y nosotros si de algo pecamos, es que no aguantamos chantajes ni salidas de tono. Una y no mas.

Este pequeño calvario empezó el 24 de agosto, tras volver de las vacaciones, con una mano delante y una detrás, en lo que a ayuda doméstica se refiere. Con lo cual tenía a mis mellis, 300 metros cuadrados de casa sin limpiar, no se cuantas maletas y bolsitas si lavar y tropecientos correos de trabajo sin leer.

Pero tranquilos, siempre que se cierra una puerta se abre una ventana. Desde que decidimos prescindir de Jota el papa al cuadrado y yo empezamos a decidir que hacer; el papa al cuadrado sugería meter a una interna filipina de una vez por todas y quitarnos de líos de todo tipo. La idea la verdad era seductora, de hecho emprendí algunos trámites hasta que me pare en seco y pensé: – venga mente fría, realmente necesitamos una filipina ahora? Meter full time a alguien. En nuestra casa? Vamos, que yo reflexionaba y reflexionaba y menos me cuadraba.

Tras pensarlo mucho, y cuidado que agradezco infinito siempre al papa al cuadrado que nos quiera facilitar la vida, decidí que no era necesario una interna. Y diréis, vamos a ver, si te lo puedes permitir, tu eres gilipollas? Pues si, un poco. Y os explico porque. Después de lo de Jota, no tengo ganas de tener gente en casa más allá del tiempo que los peques estén en la guardería. No tengo ganas de compartir mi casa con nadie. No quiero que nadie se ocupe de mis hijos pasado el tiempo de guardería …

Probablemente, si nos decidimos a ir a por otro hijo, una interna termine en casa, pero ahora no, no me apetece. Tengo el corazón partido, domésticamente hablando, y solo quiero que en casa este quien yo confío.

Volviendo a la realidad, lo de la interna no me cuadro pero si lo siguiente: si los niños están en la guarde de   8: 30 a 16:00 y yo lo que necesito es a alguien que limpie la casa pero no cuide de los niños puesto que yo vuelvo a las 15:30, o sea a alguien como de 9:00 a 14:00? Y claro dije, voy a hablar con Lana!!!

Así que enseguida me puse en contacto con ella y me dijo que la interesaba el trabajo!!

Qué alegría volverla a ver, de verdad!!alguien por fin de confianza, que conoces y que sabes que volverás a estar bien!! Nos reunimos, aceptó el trabajo y … Bienvenida Lana, que alegría volverte a tener a bordo!!

Pero no fue todo perfecto, las vacas terminaron y el 24 de agosto esta mama al cuadrado, mas sola que la una, estaba haciéndose cargo de la casa, de los niños, del trabajo y de todo lo que aparecía a su alrededor … Una semana después llego Lana … Pero esa semana anterior, fue muy muy fuerte.

Solo os diré que, sin ayuda de ningún tipo, sin red, sin paracaídas …. Esta mama saco adelante a sus dos mellis sin ayuda ninguna y conseguí mantener la casa dignamente a la par de sacar algún marroncete de trabajo. No es ningún milagro. Muchas mamás en el mundo hacen esto sin ningún mérito. Se que soy una afortunada, pero esa semana me hacia falta tomar medicina de la buena y volver a aterrizar en el planeta tierra.

Podía haber tirado de abuelos, pero aun viniendo de buen grado, no me apetecía fastidiarles las vacaciones …

Así que moraleja, mamas, con organización, buen rollo y tranquilidad de todo se sale. Eso si la semanita ha sido fina … Pero no tan fina como la siguiente. La semana de llevar a los mellis a la guardería …. Puff, pero eso ya os lo cuento en otro post ….

Nuevo reto para una mamá al cuadrado: Sobrevivir a una tormenta de opiniones sobre tus hijos

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Si ya me voy haciendo a los cambios en mi cuerpo propios de la maternidad, a conciliar de aquella manera, a la adaptación de mis hijos a nuevas cosas y a su rápido e irremediable crecimiento, a vivir en una agujero negro de tiempo … Pero aún así feliz y con la baba colgando todo el día, llego la hora de afrontar un nuevo reto en mi maternidad!

Y es que ya lo reza el dicho, que aunque vulgar, tiene más razón que un Santo: «las opiniones son como los culos … todo el mundo tiene un@»

opiniones

Y es que si ya nos pasamos aguantando toda la vida lo que piensan los demás (no quiero ni hacer referencia a los que vivís en núcleos más pequeños que directamente es horrible), que si vas estudiar, porque estudias eso, que si tienes pareja o no, que si te casas, que si porque no tienes hijos … sobre ésto último ya me explayé en el post ¿ Y tú, para cuando? sobre los estragos que podríamos llegar a sufrir con la famosa «preguntita» …

Pero es que esto señores no acaba aquí, esto empeora, y cuando eres madre más. No se porqué, pero que todo el mundo se cree con licencia para opinar sobre tus hijos, o mejor dicho sobre como cuidas y educas a tus hijos, es increíble!

Después de pasar la primera fase en mi maternidad de ruegos, preguntas, opiniones, cuestiones … sobre pecho o bibe, si duermen o no, si cuna o minicuna,  si les coges demasiado o no … si las hernias umbilicales se tapan o no … si comen de más o de menos … Llega la fase, nos vamos a meter a saco con la alimentación de tus hijos!!  y es que desde hace unos 15 días me he sentido realmente incomoda.

Todo ha empezado cuando a punto de cumplir los 6 meses aun no tomaban ni papillas ni cereales. Y es que tanto los pediatras de la seguridad social, como los de Santias la Moraleja, coincidieron en que los peques estaban grandotes y entonces no había necesidad de adelantar la alimentación complementaria a antes de los 6 meses. Además como ellos nacieron un mes antes los pediatras han preferido utilizar con ellos lo que se llama la edad corregida, es decir, tener en cuenta su edad como si hubieran nacido a las 40 semanas de gestación, por tanto ahora mismo tendrían 5,5 meses.

Por otro lado, la OMS señala que la alimentación complementaria se inicia de media a los 6 meses y que es determinación de los pediatras el adelantarla o no por cuestiones de talla, peso, digestivas etc …

Así que si lo dicen ambos pediatras (y la propia OMS), porque me lo voy a cuestionar? Hasta ahora les he hecho caso en la mayoría de las cosas y a los peques y a los papás nos ha ido bien, entonces, porque desconfiar? Además hemos mirado con lupa el trabajo de nuestros pediatras y desde luego no tenemos ninguna queja ni de la sanidad pública ni de la privada.

Pues bien, me he sentido como un perro verde o mejor dicho, me han hecho sentir. Entre que todas las mamas que conozco habían empezado con la alimentación complementaria sobre los 4 o 4 meses y medio, mis propias amigas y algunos miembros de la familia igual … Madre mía que turra con el, «y tu porque no les das papillas y cereales ya? Pues yo a los míos … Pues ya vas tarde, les tienes que acostumbrar … Es que no es normal que se lo des tan tarde …»

He terminado hasta el moño. Y callas y callas por no meterte en líos (y porque aunque me moleste oírlos voy a hacer lo que me de la santísima gana). Y dices muy prudentemente: -me lo han dicho ambos pediatras. Y nada la gente sigue y sigue.

Pero mi prudencia tiene un limite, llevamos varias semanas con el tema y ya he tenido que escuchar y ver de todo, porque anda que el día que a mi señor padre se le ocurrió darle la papilla a Nico con el chupete amparándose en que así lo hacía conmigo … ese día también fue largo … y aunque digas que así no, da igual, todo el mundo está en poder de saber que es lo mejor para un bebe.

Este fin de semana me han sobrepasado el umbral de tolerancia ya con creces. No hay cosa peor que tratar de comparar el comportamiento de niños en la misma familia. Y es que aunque sean niños de la misma familia tienen padres diferentes, viven en entornos diferentes y son niños diferentes: diferentes ritmos de crecimiento, de aprendizaje y no por eso peores ni mejores, diferentes, punto.

Así que imaginaros hora de comer, tropecientos en casa y el papa al cuadrado y yo dando papillas a los mellis antes de comer los adultos. Pues ahí empezó todo: – pues eso yo se lo daba con 4 meses … pues es que ha esa edad yo ya no se lo trituraba, le machacaba solo los alimentos … es que a los míos la papilla no les gustaba así … y venga suma y sigue.

Ojo, quiero aclarar también que mi relación con ambas familias es estupenda pero eso no quita que a veces los que más te quieren sean los que se pasan más.

Y después de aguantar más de media hora esta canción, empezamos con el tema de la esterilización. Yo he dejado de esterilizar ahora a los 6 meses que es lo que me han prescrito los pediatras (no he sido una loca de la esterilización y aunque si lo he hecho con biberones y chupetes desde los 3 meses que se meten mordedores en la boca los he lavado y ya está e incluso a veces por estar fuera de casa se han lavado solo los biberones). Pues ahora resulta que según la sabiduría popular lo de esterilizar es malísimo y estamos destrozando el sistema inmunitario de los pequeños. Porque claro antes no se hacia nada de eso y sobrevivían igual. Ahhhhh primera noticia, o sea que el descenso en la mortalidad infantil no tiene nada que ver en el incremento de medidas de higiene y seguridad para los bebes? ahhhhh loquita me quedo.

Y por si esta retaila no era poco, llegó también el turno del agua embotellada. Y es que la anterior vez que estuvimos por allí dije que no podía utilizar el agua embotellada que tenían para el biberón porque no era baja en sodio. Y es que lo recomendado para un bebe y su biberón es agua embotellada baja en sodio no porque lo diga yo, dicho por los pediatras también. Pues venga a echarme en cara que eso son tonterías que los biberones se preparan si hace falta con agua del grifo y ya está. Que vaya tonterías que tenemos ahora y otra vez con el tema de que «nos estamos cargando el sistema inmunitario de los niños»

Así que miré el reloj y vi que en entre unas cosas y otras llevábamos 1,5 horas hablando de «best practices» sobre bebes en general y sobre mis mellis en particular y dije hasta aquí hemos llegado, esto lo paro ahora mismo.

Muy tranquila me dirigí al foro y les dije:- mirad Guille y Nico van a dos pediatras. Ambos concluyen y toman, hasta ahora, las mismas decisiones por lo que estamos seguros que están tomando el camino correcto. Guille y Nico están en percentil 90, son grandes, están sanos, tranquilos y son felices dicho por sus pediatras. Si después de esto me voy a poner a cuestionar a profesionales que han estudiado 10 años de carrera y tienen 20 años de experiencia en el campo de la pediatría apaga y vamonos. Así que por el momento voy a respetar sus indicaciones si no tenéis inconveniente.

Zaaaaaaaasca!! Y entonces se hizo el silencio. A los pocos segundos saltó uno:- si es normal lo que vale para un niño no tiene que valer para otro … y así se abrió un nuevo debate sobre lo ideal que es hacer caso al pediatra y tal y tal …

El papa al cuadrado (cuando ya por fin estábamos solos en el coche) me dijo que , joer que «digna» me había puesto. A lo mejor un poco «digna» si, pero era la única forma que se me ocurrió de decir las cosas sin «armarla» ya que teniendo en cuenta que soy vallisoletana y tauro, lo de andar con paños calientes no se me da bien.

Así que nueva lección aprendida, a partir de ahora me queda claro que todo el mundo opinará sobre como cuido y educo a mis bebes. Será irremediable, lo haga bien o lo haga mal, y mientras más mayores sean irá a peor. Así que preparada para tratar de estar por encima de estas situaciones y cuando se rebase el límite intentaremos hacer otro zasca flojito para devolver las aguas a su cauce …

Y nada, aquí andamos, ávida por conocer cual es el nuevo reto que se me viene encima: ¿Serán los preparativos de las vacaciones?, ¿serán las propias vacaciones?, ¿Serán los preparativos para la guarde? …