Hipoglucemia

Mis primeros días como mama al cuadrado (Enero 2014)

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La noche después del parto Nico aun permaneció en la UCIN, estaba ya bien pero con un bebe de 36 semanas toda precaución es poca. Pasamos la noche con Guille. Toda la noche el nuevo papa y yo estuvimos con Guille en los brazos, no porque le pasara algo todo lo contrario, sino porque queríamos darle tanto cariño y tanto amor que no éramos capaces de dejarlo en la cuna.

Al día siguiente, a primera hora de la mañana me quitaron la sonda y me pidieron que me incorporase un poco. Ahí me lleve mi primera decepción: me encontraba bastante peor que cuando me operaron del mioma. Yo pensaba que iba a estar mas o menos decente para caminar y para estar de pie con los bebes y nada más lejos de la realidad. Me tiraba la herida como un demonio!! Fui al baño y me costo un triunfo sentarme en la taza. Por supuesto desistí de darme una ducha, así que me volví a la cama, que la verdad era donde mejor estaba. No tenía dolores e incorporada en la cama no estaba nada mal. Seguí practicando la lactancia materna con Guille gracias a la ayuda del equipo de enfermería de La Zarzuela, que por cierto son encantadoras y te explican todo fenenomenal. Eso si, en Zarzuela no hay nido y esto te lo avisan nada mas ingresar: – te vamos a cuidar, te vamos ayudar …. Pero no cuidaremos de los bebes. Los papas teneis que aprender a cuidar de ellos.

Así que al nuevo papa le toco, cambiarlos, bañarlos etc … Deciros que mi chico es un crack!! Se hizo con ellos en un pis pas. Estaban las enfermeras flipando con el, ya que me comentaron que aun en pleno siglo XXI hay papas que ni quieren, ni ponen intención de cuidar la los bebes. Así que yo tuve y tengo una suerte … Me trajeron mi primera comida después del parto y ahí vino mi segunda decepción. No tenía nada de hambre. Pero nada nada. Algo raro en una persona que embarazada se podía tomar 200gr de pasta sin a penas inmutarse y que llevaba más de 24 h en ayunas. Lo que son las hormonas y dejar de estar embarazada!!

Por fin por la tarde nos trajeron a Nico. Que deciros, que cuando le vi se me partía el corazón. Venia con los ojos súper abiertos, el ceño fruncido y una cara de susto increíble. Me daba la sensación que él había notado que le habían separado de nosotros y venia así para ajustar cuentas. No me separe de el en 48h. Queria transmitirle toda mi protección para que jamás se volviera a sentir solo.

A ultima hora paso el pediatra. He de decir que la pediatra que me atendió en el parto era estupenda y el resto de pediatras igual, pero Juan, hay Juanito … Que quieres que te diga, con los niños eres muy bueno pero con esta madre estuviste mas que desafortunado.

Entiendo que la carrera de medicina es larga, requiere mucho esfuerzo y dedicación, pero de ahí a ser mas chulo que un 8 y tener complejo de semidiós hay un tremendo gap. Entro en la habitación altivo, seco y comenzó a hacerme preguntas: – ¿los niños son de un embarazo espontáneo o por reproduccion asistida? Le digo que por lo segundo y me pone carita como de:- otra aspirante a madre del año. Siguiente pregunta: – ¿sabes porque te han hecho una cesárea? Le contesto que porque un niño estaba sentado y no procedía parto vaginal. Parece que con esto se queda conforme. Mas preguntas: -¿porque ha sido una cesárea programada en la semana 36? Le comento que porque estaba que reventaba y ya suponía un riesgo para los bebes y para mi.

Y depues de esto básicamente me vino a decir de forma encubierta que era una caprichosa por haber cedido ante una cesárea en esa fecha, <!–more–> que los niños estaban aún «tiernos» por mi culpa y lo que mas me dolió cuestionaba si yo realmente sabia lo que era la crianza de mellizos y si iba a ser capaz!!

Os juro que no daba crédito. A mi, que he luchado por mi maternidad lo que no esta en los escritos, que me he cuidado en el embarazo como jamás en mi vida, que he preparado la llegada de mis niños como si se me fuera la vida en ello y que en definitiva, haré lo que sea por sacarlos adelante de la mejor forma posible le pese a quien le pese, va este personaje, sin conocer los antecedentes y mi historia y me trata de esta manera.

Estaba agotada y la verdad que no tenía ganas de discutir así que me calle la boca. En cuato salió por la puerta empece a soltar improperios tales que el nuevo papa y mi madre me tuvieron que calmar. Me salían chispas por los ojos además de lagrimas de rabia. Si me pilla ahora, salto a la yugular, os lo prometo.

Durante horas estuve con el run run en la cabeza por culpa de este tema y pensando si realmente soy una madre tan catastrófica. Ya dedicare un post monográfico sobre esto …

Nuevamente mi chico ahí estaba para dedicareme unas palabras de consuelo: – si los niños no han ido a la incubadora y están así de sanos, es gracias a ti, que los has querido desde el momento cero y los has cuidado por encima de todo. Eres una buena madre y serás una buena madre. Y que queréis que os diga, si los que me importan opinan eso de mi me basta y me sobra.

Llego la segunda noche en el hospital y ahí estábamos los 4, nuestro papa durmiendo con Guille y mama con Nico. Cuando escribo el nombre de papa y mama refiriéndome a nosotros y cuando las enfermeras en el hospital nos llamaban así, de verdad, no me creía. Por mi cabeza rondaba constantemente soy mama, soy mama .. Que fuerte!!

Llego el día siguiente, seguimos con la lactancia materna, Guille sigue enganchándose a la perfección, pero Nico, hay Nico, no le gusta nada. Durante las horas que estuvo en la UCIN le dieron biberón y claro, tomar del bebe es mucho más fácil que hacerlo de la teta de mama. Así que vaya números hasta que le enganchábamos. Le engañábamos con un biberón y luego lo enganchábamos al pezon. Tardábamos de media entre 15 – 20 min hasta que mamaba con normalidad. Un suplicio porque no le gustaba y se ponía súper nervioso. Yo lo pasaba fatal porque me daba la impresión de que no se estaba alimentando bien.

Ese día, día 3 de ingreso, empezó la subida de la leche. Pufffffff que dolor!! Yo que antes de estar embarazada tenía una 95B ahora tenía una 95Z!! Estaba que explotaba. Me empezaron a enseñar como darme masajes para sacar la leche con las manos y unas gasas calientes. Al final me los tuvo que dar mi pareja porque me dolía un montón y yo no me atrevía ya ni a tocarme.

Menudo día, el día peor de ingreso sin duda. Nada salía bien. Ese día trate de levantarme para ducharme y me duche, pero vi las estrellas literalmente. Me tiraba la herida un montón. Me mire al espejo para verme la herida y que me encontré? Pues que no se veía, que tenía un inmenso colgajo que tapaba todo!! Mi pobre ombligo estaba tratando de volverse a enroscar y la imagen era dantesca. Levante el colgajo y vi la herida. Estaba bien pero era enorme, el doble que la que me hicieron por el mioma. Al mismo tiempo que me retorcía por el tirón de los puntos ( mis puntos eran como una especie de alambre en zig zag), vi que estaba perdiendo leche y que me estaba poniendo perdida!! Hasta que me vestí y ya me puse mi camisón fue un triunfo, pero lo eche valor y me seque hasta el pelo. Antes muerta que sencilla.

Para terminar de rematar la jugada hacen una prueba de glucosa a los niños y la tienen baja, lo que me temía, el pecho no estaba siendo suficiente. Les tenía media hora a cada uno en el pecho y no bastaba, así que además dal pecho, les empezamos a suplementar con jeringuillas de leche de fórmula y no biberones para no perjudicar la lactancia materna. Así que después del pecho, les dábamos la jeringuilla. Desde el principio fueron súper tragones y a veces teníamos que pedir varias jeringuillas porque querian mas. Salieron del hospital con 5 días metiendose 80ml.

Ese mismo día, las enfermeras me enseñaron a colocarme a los dos bebes a la vez en el pecho. A parte de ayudar a optimizar los tiempos de cada toma (porque entre el pecho y luego suplementales con formula solo tienes tiempo para darles de comer las 24h al día), fue una experiencia preciosa. No me digáis que no es genial!!

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Suplementados unas tomas con leche de fórmula hasta que recuperasen los niveles de glucosa y luego otra vez pecho exclusivamente con pinchazos para analizar la glucosa en cada toma.

Esa noche estaba rendida, entre pitos y flautas estaba muy cansada y de bajón. Me sentía muy chiquitita y vulnerable a todo lo que se me venia encima y lo peor de todo que la herida me tiraba mucho, no me movía bien y eso me hacia sentir muy impotente. A ello se une que me estaba dando el bajón hormonal así que mejor me ahorro todo lo relativo a llantinas varias.

A las 4:00 am del 31 de diciembre la prueba de glucosa de Guille era muy baja. La enfermera salió a buscar al pediatra de guardia y bingo!! Adivinad quien estaba de guardia … Nada mas y nada menos que mi amigo!! (Nótese la ironía). Vista la situación el famoso pediatra me dice con retintín:- espero no tengas mucha prisa en irte a casa hoy …

A ver, era 31 de diciembre, mi medico me había firmado el alta ginecológica pero obviamente necesitábamos también la pediatrica y si os soy sincera, prefería quedarme en el hospital el tiempo que fuera necesario. Era consciente de que muchas pacientes habían solicitado el alta voluntaria debido a la fecha y a las celebraciones familiares, pero nosotros no teníamos planes, solo queriamos estar con nuestros peques y que nuestros peques estuvieran bien. Porque este hombre me tenía que prejuzgar de nuevo sin ni si quiera preguntar? Esta vez si que conteste y le dije muy educadamente que de donde había sacado que yo podría tener prisa en irme, que no sabia nada en absoluto sobre mis prioridades y que para mi lo mas importante eran mis hijos y punto. Por fin se calló, aleluya!!

Fue decir esto y la enfermera una vez que se fue el medico me dijo: – se por lo que estas pasando, yo tengo 3 hijos y probablemente estés abrumada pero lo importante ahora eres tu. Cuídate mucho y se fuerte, pero recuerda lo importante eres tu. Si tu estas bien, ellos estarán bien. Esta enfermera y otra que tenía 2 gemelas + otra niña, me ayudaron un montón y me hicieron creer que todo era posible, que era cuestión de días y que pronto disfrutaría de mi doble maternidad como nadie. No se equivocaron.

Amaneció el 31 de diciembre y establecimos definitivamente lactancia mixta. Gracias a esto, los niveles de glucosa de los peques se equilibraron y dieron unos valores buenísimos. No veáis que alegría, ahora si que iba a poder con todo. Nos recomendaron pasar la noche vieja en el hospital para monitorizar mejor la evolución de los niños e irnos con un alta sin ningún condicionante. Y allí nos quedamos. Iba a ser la noche vieja mas especial de mi vida si o si, me daba igual el lugar, estábamos los 4 y eso era lo importante.

Pero no todo iba a ser ahora un cuento de hadas. En la revisión pediatrica de la tarde, la pediatra nos dice que ve a Nico un poco amarillo y a Guille con un color como si hubiera vuelto de esquiar. Nos comenta que les va a hacer las pruebas de la bilirrubina por si se tratase de ictericia. En caso de que dieran positivo tendrían que permanecer ingresados al menos dos días más para someterlos a un tratamiento de fototerapia y así descomponer la bilirrubina de la piel. A mi la verdad es que me extrañó, porque desde que ingrese en el hospital a mi me había pasado lo mismo. Con la luz del día tenía la piel normal, con la de la luz artificial de la habitación algo amarilla. Los peques tienen mi color de piel así que les podría estar pasando lo mismo. Y en efecto, salieron los análisis y estaban normales. No obstante, nos aconsejaron que pasaran estos primeros días en un lugar luminoso donde les diera el sol.

Y con esto y un bizcocho, pasamos nuestra primera noche vieja en el hospital, muy cansados pero felices. Al día siguiente, repitieron las pruebas de glucosa y bilirrubina, las refinitivas, para ver que todo estaba en orden. Los peques a aprobaron el examen con nota, así que … Nos vamos a casa!!

El 1 de enero del 2015 a las 14:30 horas salíamos triunfantes del hospital con nuestros bebes. Era un día soleado, precioso, un día que marcaba el comienzo de una nueva vida.