Inseminacion

Y si vienen Mellizos … ¿Premio o Faena?

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Hace unas semanas hablando con algunas compañeras de la #infertilpandy me hicieron una pregunta que, la verdad, nunca había reflexionado sobre ello o, al menos, no con la profundidad con la que lo veo ahora. La pregunta en cuestión era que cómo me había sentido al enterarme que iba a ser mamá de mellis … si me lo había tomado con ilusión, si me había asustado, si lo esperaba …

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Me ha resultado un tema tan interesante que animada por esta charla, he decidido escribir este post.

No me voy a entretener contando la historia de mi prolongada esterilidad de origen desconocido, de todos los dramas y frustraciones que esta situación conllevó ni de a dónde estaría dispuesta a llegar para cumplir mi sueño, pero está claro que esta situación condicionó mucho la forma en la que me tomé la llegada de mis mellis.

Para empezar, nunca jamás me imaginé ser madre por partida doble, eso pensaba que solo le pasaba a «otros», pero reconozco que la idea de tener familia numerosa siempre me habia gustado y la posibilidad de tener mellizos me parecía lo más en plan rollo «Familia Feliz».

La inseminación que me practicaron se hizo con 3 folículos y de las 3 transferencias embrionarias a las que me tuve que someter, 2 de ellas fueron con 2 embriones, con lo cual en cierto modo asumíamos la posibilidad de que pudieran venir mellizos pero nos parecía tan remoto, que solo pensar en el escenario de que se quedase 1 parecía milagroso.

Y por fin llego el día de la beta, 411 a 9 días post transfer. Estaba claro que se habían quedado ambos embriones. Pero eso que otros veían tan claro a mí me parecía imposible: ¿cómo puede ser que después de estar intentándolo durante años y años me quede embarazada de mellizos? Me decía a mí misma, no puede ser, pero en plan «no se puede tener tanta suerte» que después de tanto tiempo la vida me recompense por partida doble.

El día de la primera eco, lo tuve que asumir, había 2 bolsas y 2 semanas después ambos embriones tenían un perfecto latido. Y a partir de ahí los quise como a nada en el mundo, y rogué y patalee para que se quedasen los 2 conmigo todo el embarazo.

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He estado siempre tan entusiasmada con la idea que creo siempre he sido poco consciente, ingenua … del trabajo y/o «complicaciones» que podía traer consigo una maternidad al cuadrado. Ni si quiera cuando la gente resoplaba y me miraba con cara de pena «por llevar semejante barrigón» o «por la que se me venía encima»tuve ni el más minimo miedo por convertirme en mamá de mellis de la noche a la mañana.

Así que en general, ¿como me lo tomé y como me lo tomo ahora? Como el mayor regalo que la vida ha podido hacerme. Cada crisis, cada gota de cansancio, cada esfuerzo … se ve recompensado por un segundo de la alegría que desprenden mis mellis.

Por otro lado, el convertirme en mamá de mellis me ha dado tranquilidad en el sentido de que ya bastante presión tenía porque se me echaba el tiempo encima y no me quedaba embarazada a además pensar que si me quedaba embarazada a penas me quedaría tiempo para darle un hermanito … Yo como siempre un paso por delante del futuro …

Así que este «2 x 1» ha calmado esas «ansias» e incluso me puede dar la posibilidad de abrir la opción familia numerosa que hace tiempo me parecía imposible.

Pero que yo lo viva de esta manera no implica que haga una llamada de prudencia ante la transferencia de más de 1 embrión y el obtener como consecuencia un embarazo múltiple:

  • El objetivo último de un tratamiento de reproducción asistida es traer al mundo un único bebe tal y como lo hace la naturaleza humana. El obtener un embarazo múltiple se considera como un «riesgo» a asumir por parte de los pacientes que nos sometemos a dichos tratamientos.
  • Un embarazo gemelar puede traer consigo inumenrables riesgos comparados con un embarazo único y vayan bien o regular siempre se tratan como embarazo de alto riesgo. Así mismo son embarazos «más pesados» que requieren mucha más tranquilidad y reposo.
  • Hay que tener muy en cuenta el plan de familia que uno desea. Querer tener solo un hijo o querer tener 1, de 1 en 1 … En ese caso siempre es mejor transferir embriones de 1 en 1 y más si se trata de blastos.
  • La situación económica y la ayuda que cada núcleo familiar se pueda permitir. Que vengan 2 bebés de golpe puede traer consigo:

– Obras en la vivienda actual o incluso cambio de domicilio. En mi caso, llevábamos preparando la llegada de los bebés taaaantos años que nuestra casa era lo suficientemente desahogada como para formar la tan deseada familia numerosa.

– Lo mismo ocurre con los vehículos de la unidad familiar, la mayoría de las veces el tener que llevar un carro gemelar ya obliga a buscar un coche con un maletero más grande por no mencionar el tener que llevar equipaje por «duplicado». Nosotros ahora tenemos 2 coches: vendimos mi coche que era de tamaño medio y ahora tenemos 2 coches grandes.

– La bolsa de la compra se multiplica exponencialmente. Y aunque afortunadamente nos va bien y no nos aprieta por aquí el zapato, los gastos son impresionantes y ahora que llevamos a los mellis a la guarde, mejor no os cuento.

– Los cuidados de 2 bebes a la vez donde necesitarás mucha ayuda sobre todo al principio y mucha gestión y organización los siguientes 30 años … Las alegrías se multiplican por 2 pero tambien las preocupaciones …

Estas son algunas importantes reflexiones que se deben tener en cuenta a la hora de transferir más de 1 embrión. Es por ello que muchas pacientes de reproducción asistida optan por transferencias únicas de embriones y por qué otras pacientes quedando embarazadas de múltiples a veces tienen sentimientos encontrados sobre si este era el «tipo de maternidad deseada».

Estos sentimientos a veces contradictorios van desde aquellos que no lo esperaban y se llevan un susto pero luego están encantados con sus múltiples a familias en situación límite que reconocen con absoluta dureza como la llegada «inesperada» de mellizos ha dilapidado su economía y por tanto el equilibrio familiar …

Y después de leer la «letra pequeña» y el lado menos amable de la maternidad múltiple, yo estoy encantada y muy orgullosa de ser mamá de mellis … Y tú, ¿cómo te lo tomarías? o ¿cómo te lo has tomado?

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Los Síntomas de Embarazo: del mito a la realidad

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No vamos a negar que todas las mujeres que hemos estado en el intento de quedarnos embarazadas no nos hemos «obsesionado» aunque sea un «poquito» con el tema de los dichosos síntomas de embarazo. Y qué decir de las que hemos tenido que pasar por reproducción asistida, las que hemos tenido que pasar por esas maravillosas betaesperas donde nos miramos hasta por dentro de los agujeros de la nariz a ver si algo ha cambiado en nuestro cuerpo aunque sea por ahí …

Afortunadamente para mi, los días de betaespera y obsesiones con los síntomas llegaron a su fin, pero aquí os dejo mi experiencia propia sobre el tema y lo que pienso a «toro pasado» sobre esto.

No hay síntomas, si, si, como lo oís, no los hay, o si los hay es super complicado asociarlos de forma temprana a un posible embarazo cuando la mayoría son más provocados por el propio tratamiento.

Sintomas-de-embarazo

Tuve 4 betaesperas y en todas tuve más o menos lo mismo, a veces se potenciaban más o menos unas cosas:

  • Hinchazón abdominal
  • Dolores como de regla
  • Pinchazos en el útero
  • Tensión mamaria
  • Una especie de síndrome premenstrual brutal con subidas y bajadas de humor absolutamente desproporcionadas
  • Empane mental
  • Algún dolorcillo de cabeza
  • Ganotas de hacer pis
  • En algunas betaesperas estuve más estreñida en otras más suelta …
  • Nunca tuve nauseas o ascos, aunque alguna vez creí que tenia el olfato más agudizado …
  • Nunca tuve manchados y hasta que no dejé la progesterona no me bajó la regla

Y estos fueron los síntomas tanto cuando no me quedé como cuando me quedé embarazada y ojo que venían mellizos, que todo el mundo puede pensar que llevando dos a lo mejor se siente algo … pues chic@s, nada de nada …

Por tanto he de decir, que la mayoría de cosas que sentimos durante la betaespera son producidas y achacables al propio tratamiento por el cóctel de hormonas que hemos tenido que tomar durante el proceso y como no, por las técnicas invasivas a las que a veces nos hemos tenido que someter durante el mismo: absorciones de ovocitos, transferencias, test del estado endometrial etc … al final todo nuestro cuerpo está «resentido» por una razón u otra.

No olvidemos tampoco la parte de nuestra propia sugestión y somatización de posibles síntomas ante nuestra ansiedad por quedarnos embarazadas. Que esto ya es un mundo aparte …

No obstante, comentar que justo el día de la última y definitiva beta, me levanté con sensaciones y manifestaciones que nunca había tenido:

  • Una malla de venas verdes brutal en el pecho. Siempre la he tenido cuando me va a bajar la regla, pero esa vez fue tremenda!!!
  • Las areolas estaban como de un color más pardo
  • Estaba súper pálida
  • Me sentía «rara», no sabría ni como explicarlo
  • Tuve que parar el coche en mitad del camino a la oficina porque no paraba de hacerme pis. Eso me había pasado más veces pero no de una forma tan dramática

No me había pasado nada de eso durante las betaesperas, ni en ésta ni las anteriores. Fue justo el día que me tenía que hacer la beta lo cual me pareció super extraño, pero como me prometí a mi misma no hacerme nunca jamás un test casero decidí que fuera el análisis de sangre el que me diera o quitara mis sospechas. Y vaya se reafirmó mis sospechas …

cigueña

Por lo demás, hasta la semana 7 no empecé a tener síntomas de los gordos. Desde que me hicieron la beta hasta que empecé con los verdaderos síntomas solo tenía:

  • Seguía muy pálida, como amarilla y así me quedé el primer trimestre
  • Molestias de regla
  • Pinchazos y tirones en el útero (los empecé a notar justo al día siguiente de la beta)
  • Una especie de agujetas en la zona del diafragma
  • Super ganotas de hacer pis

Pero a partir de la semana 7 de embarazo, vaya si la cosa se empezó a notar:

  • Empezaron los ascos a olores, personas, alimentos
  • Las nauseas que acabaron en algún vómito
  • las manías a cosas y personas
  • La maldita acidez de estómago que me acompañó todo el embarazo
  • Estreñimiento
  • Tenía ya una tripa como de 3 meses!!

Me encantaría deciros que dejéis de volveros locas con los síntomas, que dejéis de cotillear por internet a ver si hay síntomas con los que os sintáis reflejadas … se que es imposible, yo misma fui una loca de los síntomas de embarazo!!

Pero lo que también os digo es que no sentir nada es absolutamente normal también y como habéis visto en mi caso y en el de mucha gente, hasta la semana 7 por lo menos no observareis y sentiréis perfectamente síntomas achacables de forma clara a un embarazo.

¡¡¡Feliz espera y mucha suerte!!!

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