Megalab

Mi Séptima Beta

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O más bien debería haber llamado a este post “la maldición del ciento y pico” … ahora entenderéis porque.

El tratamiento

En Mi Sexta Beta os contaba que había sido negativo y que íbamos a hacer un “non stop” y seguir a por dos congelados más.

Así lo hicimos, el 14 de octubre bajó la regla y el 15 andaba ya con Progynova. En aquella fecha, como os comentaba en ese post, estaba saliendo de un catarrazo, o más bien eso creía yo. El 16 de octubre, volvieron la tos y los mocos y para mi desconsuelo, peor que la otra vez. Esa misma semana acabé en el médico otra vez, porque no era capaz de dormir. Así que al mucolítco, le tuvimos que poner ibuprofeno con codeina, todo estupendo y genial para estar preparándose para una transfer. Pero no, no fue tan fácil, los mocos siguieron, el dolor de garganta también y en mi siguiente visita al médico me dieron antibiótico. Y si, por fin, me deshice del catarro a 9 días antes de la transfer.

El 25 de octubre fui al control de endometrío y estaba todo bien. La Doctora me dijo que no me preocupe por la medicación del catarro, que el ibuprofeno no es aconsejable por que al parecer en algunos casos se pierde vascularización en el utero pero que tampoco cree que vayamos a tener problemas. Lo único que le preocupa es que hayamos decidido ir con 2 embriones, que le parece una locura. Pero somos firmes en la decisión, las probabilidades de volver a tener mellis son ínfimas, de hecho creo que estamos más cerca de no conseguir nada de nada que de otra cosa.

Y cuando ya pensaba que lo peor habia pasado, el día 26 empiezo a manchar. Casi me da algo. Lo primero que se me pasó por la cabeza es que mi endometrio no había aguantado y se estaba desintegrando. Llamé a IVI y mi Doctora decidió hacerme una eco al día siguiente.

Aun por la mañana tuve unos hilillos marrones de sangre, pero en la eco no se vio nada raro. Según me dijeron, a veces cuando se lleva mucho tomando Progynova pasa esto. Teniendo en cuenta que llevaba dos ciclos seguidos todo encajaba, así que a casa a esperar al día de la transfer.

La transfer

El día 31 de octubre a las 18:30 estaba prevista la transfer. Me fastidió un poco por que me apetecía un montón disfrazarme con los mellis y salir a hacer “truco o trato” pero estaba claro que “el truco o trato” me lo iban a hacer en el IVI …

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La transfer fue muy rápida y me dio muy buena vibra. Es la primera vez que me hacen una transfer con hilo musical y justo en ese momento sonaba “your song”. Desde que vi Moulin Rouge es una de mis canciones favoritas, así que pensé:- jolin que buen recuerdo si me quedase embarazada. En 10 días veríamos el resultado.

La espera

La betaespera la llevé fatal, creo que tenía tantas hormonas encima que ya no era dueña de mi. Andaba bastante tristona, muy muy cansada y algo llorica. El séptimo día post transfer … ¡tachaaaaaaan sorpresa! ¡manchado rosita! el manchado venía junto con alguna molestia de regla así que todo apuntaba que algo se estaba implantando. 24 horas después comenzaron mis “ganotas” de hacer pis de siempre, estábamos tocando de nuevo el positivo.

La beta

Y así fue, el día 10 de noviembre me confirmaban que tenía una beta de 159, cuando a partir de 60 ese día se considera positivo. Lejos de alegrarme cuando me llamaron, no me hizo ninguna gracia el resultado:- otra vez ciento y pico joder … Papa al Cuadrado se enfadó conmigo, no entendía porque teniendo una beta perfectamente normal estaba así. Le dije: – creo que estamos ante otro bioquímico. El lunes habrán pasado 72 de la beta, la repetiré a ver si duplica, pero algo me dice que no va a ser así. El como siempre:- venga Ana confía que no siempre va a pasar los mismo … bla bla bla …

El lunes me repetí la beta en un punto de extracción que hay cerca de casa. La beta la entregaban en 24 horas, asumí esa tardanza con tal de no coger el coche, pero a partir de ahí todo salió mal.

Supuestamente el martes sobre las 18:00 debería estar publicada la beta en la página web del Megalab. “A Dios pongo por testigo que no volveré a hacerme una beta en Megalab” y menos gestionada por un tercero …

La maldición

Ese día era el martes 14 de noviembre y todo salió mal. El día iba raro y para más señales andando me encontré un compresa sin abrir. Si, una compresa, ¿que puñetera probabilidad hay de encontrarse una compresa sin abrir tirada en la calle? Pues yo me la encontré. Rápidamente hice la asociación mental: – Ana, esto es una señal, está tarde se va a confirmar que “eso” lo vas a volver a necesitar.

Fui a recoger a los peques y esa tarde venían super cansados y molestos. Ya al borde de un ataque de nervios me meto en la página del laboratorio y veo esto:

analisis

Se me cortó la respiración. Vamos a ver, antes de hacerme la beta pregunté en la clínica donde me la hice que cuando me la daban. Me dijeron:-en 24 horas. Me pereció una pasada pero, ¿como puede ser que una extracción hecha a las 16:00 horas del lunes 13 de noviembre ponga que el informe está incompleto y que va para el lunes 20 de noviembre?

Llamé inmediatamente a la clínica donde me había extraído la sangre. No me dejó ni hablar, en cuanto dije que ponía eso en el informe del laboratorio, me dijo muy seca:- pues si eso es lo que pone en el laboratorio, eso tendrás que esperar. Le dije que a mi me habían dicho que en 24 horas estaba (además ella misma), comenta: – ¿pero no la pediste como urgente?  – Pero que urgente, si me dijiste 24 horas sin urgencias. – Bueno mire, déjeme hablar, voy a hablar con Megalab y llámeme en media hora.

Te va a llamar en media hora tu padre. ¿Pero que es esto? No te enteras de nada, no escuchas, no ayudas al cliente y encima te tengo que llamar yo en media hora … vete por ahí hombre …

Cogí el teléfono y llamé directamente a Megalab. Me atendieron enseguida y comprobaron el estado de mis análisis. Aun no los tenían, casi las 18:30 y no los tenían. Le comenté que porqué ponía eso en mis análisis del 20 de noviembre, respuesta: – ah, eso no es nada, lo habrá puesto por defecto el analista … ¿Por defecto? … – ¿sabes el susto que me he dado cuando he visto eso?, ¿sabes lo que significa para mi esta beta y para mucha gente? … pues te lo voy a contar, de esto depende que me lleve la alegría de mi vida o me hunda en la miseria, así se lo comenté a la persona que estaba al otro lado. – Lo siento de verdad, en media hora están los resultados, me contesto.

Al final a las 19:30 publicaron mis resultados. 192. Ahí acabó todo. Y lejos de no haber duplicado bien, observo los rangos de este laboratorio y son más altos que los de IVI, por lo que rápidamente me doy cuenta de que mi beta probablemente esté bajando.

Mientras, “mi amiga” la simpática de la clínica de los análisis, se decidió a llamarme. Como comprenderéis, ni conteste. Me llamó varias veces y pasé, para que me diga, ya los tienes, te lo he solucionado. No mira bonita, no. Bastante mal me has hecho sentir, bastante mal me encuentro ya.

Escribí a mi doctora de IVI y le comenté lo que ha pasado y si podía ir a repetir la beta a IVI.

A partir de ahí, acostamos a los niños y necesité llorar y mucho. No por pena, ya por frustración y porque me temía lo peor, estábamos dando cosas por hecho y algo no iba bien. Probablemente lo que funcionó hace más de 3 años ya no era suficiente y echarle la culpa a los embriones no era la solución.

Al día siguiente a primera hora correo de mi Doctora.

mail

En una hora me estaban pinchando y en menos de dos mi Doctora me llamó con el resultado: – Ana, tus sospechas eran ciertas, es un bioquímico. La beta está bajando, es de 107.

No me llevé una sorpresa, solo quería que pronunciara las palabras mágicas de “abandona la medicación” y en unos días repetimos a ver si va negativizando. Y las pronunció.

A continuación comenté: – Hemos pensado que vamos a parar. Necesito limpiarme de hormonas y de malos rollos. Estoy agotada. Además, creo que ha llegado el momento de volver a Hematología y a Inmunología. Dos bioquímicos no pasan porque sí. Solo nos quedan dos embriones y no podemos pegar más tiros al aire.

Ella no estuvo muy de acuerdo con mis palabras, puesto que piensa que todo está bien y que es cosa de los embriones, pero respetó mi decisión.

Así que según terminados de hablar, le pedí que me transfieriera con recepción para pedir cita para la próxima beta y para verme con Diana Alecssandru. La segunda llamada a hematología de Sanitas La Moraleja para volver de nuevo.

Vuelta a los orígenes

Hacer estas llamadas fue como un dejavú … fue volver a hace 4 años cuando los famosos “negativos de repetición” que ahora se estaban convirtiendo en “abortos de repetición”, de la esterilidad primaria a la infertilidad secundaria y tiro porqué me toca, como jugar al juego de La Oca, cuando justo estás llegando a la meta caes en la casilla de la calavera y tienes que volver a empezar …

Resultado de imagen de juego de la oca

Preparación mental hacia la posible derrota

Si, como veis la cosa se ha complicado bastante y solo quedan 2 embriones. Es probable que ya vayamos tarde con lo que pueda salir de nuestra próxima visita a Hematologia y a Inmunologia. Es posible que los embriones “buenos” ya no los tengamos pese a que los que quedan parece que son viables.

Nunca pensé que llegaríamos aquí la verdad. Bueno, si lo pensé pero me parecía demasiado dramático después de tener 7 blastos congelados.

Así que me tengo que preparar para, por un lado estar a tope con esos embris y luchar por ellos, pero también a que el esfuerzo final (que ya os adelanto va a ser mucho) no sirva de nada.

Ahora concentración en mis próximas visitas en las que ya ha habido sorpresas … pero eso ya, os lo contaré otro día, con un poco de positivismo y esperanza. Hoy toca cerrar capítulo y mirar para otro lado. Mi beta ya ha bajado a 9.

¡Aguantad pequeñines! … estamos en el buen camino …

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