Peligros

Pesadillas al Cuadrado: Bebés y Piscinas

Cita Posted on Actualizado enn

Siempre escuchas lo peligrosas que son las piscinas con niños cerca, pero una cosa es escuchar y otra muy diferente es vivirlo. A mi me ha tocado vivirlo este verano y más que vivir, ha sido un sin vivir de sustos y preocupaciones.

El año pasado con 6 meses empezamos a meter a Guille y a Nico todos los días en la piscina de casa. Sin problemas, no andaban así que les cogíamos les metíamos en el agua con nosotros o con el flotador «swimtrainer» y a disfrutar. Juegos, ejercicios …En este post os hablaba el año pasado de nuestra experiencia piscinera: Del piscineo en soledad … al piscineo familiar!!

Este año ha sido muy diferente. Para empezar, hemos tenido que poner una valla en casa bloqueando el acceso a la piscina. Esto ya nos generó algún debate a Papá al Cuadrado y a mi sobre que tipo de valla poner. Al final decidimos poner una de celosía de madera igual que la que tenemos en otras partes de la casa.

imagen1

Es una piscina pequeñita, de hecho cariñosamente la llamamos «la charca». Con la valla no queda un espacio tan diáfano como el de antes, pero por la seguridad de los peques se hace cualquier cosa.

Aun poniendo la valla no te puedes descuidar medio segundo, porque todos cometemos errores que a veces se pagan muy muy caros.

Llegó el primer gran susto del verano

Empezamos el verano bien, controlando a los mellis en la zona de piscina, y aunque en nuestra piscina les cubre enteros, les soltábamos por la zona de los escalones y jugaban por ellos, obviamente bajo nuestra atenta mirada y supervisión. Seguíamos con nuestros juegos y ejercicios, este año utilizando mucho el «churro» que les hacía mucha gracia.

A Guille le encanta estar en el agua, es un niño rana, disfruta cada segundo que pasa en ella sea en la piscina, en la bañera …

Tanto es así, que de repente un día le vemos que se nos lanza de cabeza a la piscina. Casi se nos para la respiración. Yo estaba dentro así que le saqué rápidamente. En cuanto salió se partía de risa y se volvió a lanzar una y otra vez.

Así que descubrimos que le encanta meter la cabeza dentro del agua. Y con todo el cuidado del mundo le hemos «permitido» este tipo de «buceo» con la ayuda de papá y mamá.

Como todo se pega, en breve Nico empezó a hacer lo mismo. Nos alegramos que les gusté tanto el agua pero no tenerla ningún respeto nos aterraba.

Y con mucho cuidado y mil ojos conseguimos estar en la piscina los cuatro.

Y diréis, pues ponles flotador, ¿no?. Eso me gustaría, pero no lo soportan, se lo quieren quitar constantemente, lloran y lloran. Aun así lo llevan a ratos, pero solo a ratos. Les compré unos salvavidas de niño, pero como aun no saben levantar la cabeza en el agua, si se caen al agua flotan, pero se dan la vuelta y flotan con la cabeza sumergida. En cuanto a los manguitos, más de lo mismo, aun no tienen estabilidad para mantenerse con ello.

Supongo que el año que viene los manguitos y el salvavidas ya podrán realizar su cometido y nos quitaremos algo de estrés.

 

El segundo gran susto del verano

Para poder acceder a la piscina hay 2 puertas. La primera, separa la zona de la casa de la de piscina y aleja a los mellis de la escalera de acceso. La segunda, es la de la valla de la piscina.

Pues no sabemos como, pero un día la primera quedó mal cerrada. En esa zona tenemos un porche donde juegan los mellis en verano. Un espacio cerrado, controlado y sin peligros.

Demasiado silencio, no escuchaba nada…estaba al lado haciendo otras cosas, me asomé corriendo y vi que la puerta estaba abierta. Empecé a gritar. Salí corriendo a la piscina. Y allí estaba Guille. Había bajado las escaleras y estaba tratando de abrir la puerta de la valla de la piscina. ¿Y si hubiéramos cerrado también mal esa puerta?

Me eché a llorar de los nervios, del susto, abracé a los dos con todas mis fuerzas … solo pensando en lo horrible que podría haber sido el desenlace.

Y a partir de aquí vinieron las pesadillas y las «comeduras de tarro» a todas horas. No podía dejar de comprobar las puertas de acceso a la piscina constantemente.

Sustos convertidos en pesadillas

Y así me tiré varios días teniendo terribles pesadillas por la noche, obsesionada con las piscinas.

Encima hablando con unos amigos sobre el tema, comentaron que además estas edades eran muy peligrosas porque si se caía un niño al agua no sabría flotar y se iría directamente para el fondo, razón por la cual algunos despistes de los adultos finalizan con el ahogamiento del niño.

Casi necesito un desfibrilador …

Pero bueno, con mucho respeto intentamos seguir disfrutando de nuestros momentos de piscina con los peques y sobre todo ir poco a poco intentado que comenzasen a flotar.

Otra casa con piscina

Pasamos las vacaciones en Cádiz y siempre que alquilamos una casa procuramos que tenga piscina ya que si tenemos temporal de levante podríamos aprovechar ese espacio en caso de no poder ir a la playa.

Y todo hay que decirlo, la piscina de este año era espectacular.

Con todo este lío, me dí cuenta que igual de espectacular era super peligrosa. Los dueños no tenían valla de seguridad y la piscina era bastante larga.

Ya me veía todas las vacaciones detrás de los mellis, sin poder dejarles ni a sol ni a sombra, angustiada y muerta de miedo. Intentamos hablar con los propietarios de la casa pero se negaban a poner nada. Nos planteamos hasta quedarnos sin casa.

Así que nos las tuvimos que ingeniar. Nada más y nada menos, que 12 metros de largo medía la zona que debíamos aislar de los mellis.

Estuvimos en Leroy Merlin, en Decathlon … mirando las posibles soluciones, vallas portátiles, redes … que además no ocupasen mucho espacio en el coche. Y nada, no vimos nada que pudiera ser robusto y no ocupase un montón de espacio.

En nuestro viaje a León, que esta gente de los pueblos sabe mucho, nos dieron la solución. Estacas de plástico de 1,5 metros + malla de plástico duro. Con 30€ arreglado.

imagen2

Y aunque es una «aberración» hacer semejante «chapu» en un entorno tan bonito, la seguridad de los mellis está por encima de todo.

Como funciona el invento:

  • Las estacas de plástico se clavan aproximadamente 30 cm en la tierra. Son muy finas, por lo que no dañan el cesped, pero a la vez robustas una vez clavadas se pueden arquear algo pero no vencer ni romper.
  • Se tira la malla de plástico entre las estacas y se ata bien con bridas de plástico de forma que no se pueda bajar la malla.
  • Se improvisa puerta, bien con algún obstáculo que no puedan mover los mellis, o bien haciendo una puerta con otra estaca de plástico y atando la malla a otra estaca para abrir o cerrar.

El invento recogido no ocupa más que una sombrilla mediana y comprobado, se monta y se desmonta rápidamente y los mellis no pudieron con ello aun teniendo en cuenta lo brutos que son.

Y aun así, les dejábamos pasar a la zona de piscina (con nosotros en el agua claro) y se volvían a tirar solos pero para nuestra sorpresa, ya flotan. De hecho Guille se mantiene algunos segundos en vertical moviendo las manos y los pies.

Otras experiencias acuáticas

Piscinas públicas o comunitarias

Durante el verano hemos tenido la oportunidad de estar también en alguna piscina pública o comunitaria. Y os diré, es donde mejor hemos estado. Por 2 razones:

  • Hay piscina de peques por lo que ellos han disfrutado de forma más autónoma de sus juegos con el agua y de estar con más niños
  • Hay más adultos, con lo cual siempre entre todos se está pendiente de todos los peques

El mar

Albergaba alguna esperanza en que mis hijos al ver agua en movimiento le tuvieran algún respeto al mar.

Nada, cero pelotero e incluso siendo revolcados por alguna pequeña ola, volvían una y otra mirándose a los pies alucinados preguntándose porque el agua venia y se iba.

No he conseguido extender una toalla en la playa este verano. Nada, ni dos minutos. Ha sido todo el tiempo carreras para aquí, para allá … y algún grito de vez en cuando.

Así que como siempre, conclusiones:

  • A matronatación todos. Aunque desde que nacieron hemos practicado mucho con ellos en verano, y claro que se nota la soltura que tienen en el agua (demasiada), hay que hacerlo alguna vez durante el año. Me muero de ganas por que aprendan a nadar, como dice mi madre: – es un seguro de vida. Se que aun les queda, pero seguiremos insistiendo en que floten cada vez más tiempo y mejor y por supuesto, que sigan disfrutando del agua como hasta ahora.
  • Ojo con las piscinas, sobre todo con las privadas. Aunque haya seguridad, vallas y todo lo que queráis, nunca, jamás os confiéis. ya habéis visto, un pequeño fallo humano puede acabar fatal.

Creo que este verano he vomitado mi propio corazón unas tres veces de media al día solo en sustos, pero he de decir que he disfrutado como una enana de los mellis ¡por tierra, mar y piscina!

¡Felices y seguros baños con vuestros peques!

Post relacionados:

Leer el resto de esta entrada »

Trastadas al Cuadrado: Parte I

Cita Posted on Actualizado enn

Siempre temí que tras convertirme en madre de mellizos en algún momento mis dulces y tiernos bebés mutarían y se convertirían en una especie de Zipi y Zape, que además les pega totalmente porque uno es rubio y otro moreno.

Pues señores ese momento ha llegado, tras cumplir el añito, comenzar a mantenerse de pie y dar sus primeros pasos por aquí las cosas han cambiado mucho. Y aunque siguen siendo súper adorables y muy buenos para comer y dormir, estos dos «loquillos» nos traen de cabeza últimamente con sus ocurrencias y trastadas. Además nos hace «gracia» ver como se apoyan el uno al otro para cometer sus fechorías ...

De todos modos, no se de que me asombro, tienen en su madre al ejemplo número 1 de niña imaginativa y traviesa. Algunas de mis trastadas serán recordadas hasta la eternidad por familiares y amigos.

Anapeque

Y si esta era yo a mis 6 o 7 años. Siempre disfrazada, siempre revolviendo la casa, siempre rodeada de niños y jugando a ser un chicote más …

Así que con esta genética y antecedentes, ¿a quien pretendo que se parezcan los mellis?

Me he decidido a hacer este post porque aunque en la época actual no gano para sustos se que en un futuro leeré esto con los mellis y nos partiremos de risa.

Así que aquí va nuestra primera entrega de … ¡Trastadas al Cuadrado!

Nuestras paradas en Boxes

Y es que mis mellis tienen devoción por las cosas con ruedas y cualquier momento es interesante para ir a tocar ruedas: las de los coches, las de las bicis, las de su carro etc … y mientras más porquería tengan éstas, ¡más moooooola!

La última moda ahora es volcar en cualquier lugar el Bugaboo Donkey o la Maclaren y hacer inspección de ruedas allí mismo ante la mirada perpleja de los asistentes. Si algo tienen estos mellis es fuerza porque coger de la cesta el Bugaboo Donkey y volcarlo un niño solo tiene su aquel …

Volcar

 

La vena jardinera de mis mellis

Jugar con arena es genial ¿verdad? Pues deciros que no hace falta ir al parque para poder jugar con ella porque los mellis han ideado un plan estupendo para poder disfrutar de este bonito juego en casa.

¿Qué como lo hacen?

A Mamá al Cuadrado le encantan las plantas. No concibo una casa sin verde y además del natural, así que los mellis lo tienen más que fácil para acceder a «tocar tierra».

Y así se pasan el día, en el momento que te descuidas … ¡¡a escarbar en las plantas!!

planta1

En algunos casos la cosa es ya tan recurrente que hasta se le ven las raíces a la pobre planta:

planta2

Lo peor de todo esto no es el estar todos los días con la escoba o el aspirador de la mano limpiando tierra, lo peor es que encima se comen la tierra a puñados y les hace «muchísima gracia» cuando gritas con el corazón en un puño viendo como tienen toda la boca «negra» mientras mastican la tierra …

Ese gran patio de juegos llamado «cocina»

En casa contamos con una cocina bastante grande donde prácticamente hacemos la vida. Fue un sueño hecho realidad, tener un espacio grande donde convivir, invitar a los amigotes y disfrutar de algo que tanto nos gusta en nuestra casa como la cocina.

cocina

Pero desde que los mellis comenzaron a andar se ha convertido en un gran espacio donde explorar y cometer las más terribles fechorías.

Al principio no había problema, las gavetas de la cocina eran lo suficientemente pesadas como para que no pudieran acceder a ningún cajón, pero un buen día descubrieron que la unión hace la fuerza y que si uno tiraba de un lado y el otro del otro la gaveta se abría y aparecía un bonito mundo de cacharros y objetos varios …

Y así empezó una etapa muy dura …

¡Sarteeeeeeneeeeeees fuera!

Bueno, bueno, bueno … el día que descubrieron el cajón de las sartenes, cazuelas y tapas … ¡menudo espectáculo! Habían abierto el cofre del tesoro. Objetos de gran tamaño, que hacen un montón de ruido, de muchas formas, profundidades y sobre todo que ¡hacen mucho, mucho ruido!

sartenes

 

A los mellis les gustan los aperitivos

No es un secreto que Guille y Nico son unos auténticos tragones. Desde que nacieron han comido super bien y desde muy pequeños Papa al Cuadrado y yo les hemos tratado de educar para respeten y valoren la comida. Así que a día de hoy no es ningún secreto que estos peques tienen un paladar al nivel de cualquier adulto.

Tanto es así, que han descubierto cual es el sitio donde guardamos algunos aperitivos tales como colines, patatas fritas, chocolate etc … hasta tal punto ha llegado la cosa, que cuando tienen hambre han optado por la via «self service» y no es la primera vez que les pillamos cogiendo alguna bolsa y comiéndose el contenido …

chocolate

Eso si, ellos son súper generosos, cuando les pillas siempre alzan la bolsa y te ofrecen …

Desenrollando cosas

Otro cajón que es lo más de lo más es en el que guardamos el papel de plata, el film y las bolsas de congelación. Ese es una cajón también estupendo para volver a mamá loca.

Y es que tirar del papel de plata, eso que luce, que se arruga … es un entretenimiento brutal. Pero no hay nada como coger un paquete de esos de tropecientas bolsas de congelación, si de esos que vienen súper bien enrolladitos, desenrollarlo y hacer un inmenso mar de bolsas con él.

Imagen1

Así que en volver a doblarlas como estaban para poder enrollarlas me costó quedarme una noche 40 minutos hasta que conseguí poner eso en su sitio. ¡¡No veáis lo que ocupan las condenadas cuando no están enrolladas!!

¡Barrer, que gran placer!

Dando ya por hecho que en cualquier momento los mellis van a derramar algo en el suelo, la última vez trincaron 300 gr de macarrones de un cajón y lo repartieron por toda la cocina … como os decía antes, la escoba y el aspirador se convierten en una extensión de tus manos.

Pero llega un momento que hasta la escoba les hace gracia y se convierte en una de sus diversiones. Así que hoy por hoy no podemos coger ni la escoba ni el cogedor cuando ellos están delante ya que no hay forma humana de que no quieran hacerse con el control de la limpieza del suelo.

barrer

Observese detenidamente el porte de Guille con la escoba y el cogedor …

El paraíso del plástico

Este cajón ha sido un descubrimiento reciente pero se ha convertido en uno de sus habituales.

tupper

Y es que eso de encontrarse con u montón de tapas de todos los colores y recipientes varios que encima encajan uno dentro de otro … vamos que ni los lego, ni los megablocks pueden competir con tan estupendos métodos de construcción.

Eso si, todo el día recogiendo tapas del suelo … cansa …

El Tsunami de aceite

Esa bonita mañana de sábado en la que Papá al Cuadrado te dice: -Ana, quédate un rato más en la cama y descansa… y vas tu y le haces caso … pero al rato sabes e intuyes que algo no va bien … lo hueles … tu instinto de madre te dice: – Ana baja que tienes montada la del pulpo …

Y con un ágil salto de la cama, bajas y llegas a la cocina y te encuentras a los mellis pisoteando un gran charco de aceite, esparciéndolo por toda la cocina, por todas partes … Papá al Cuadrado que no da a basto a limpiar poniendo cara de «oh,oh» ante mi presencia …

La descripción de los hechos es la siguiente:

1 Papa al Cuadrado deja a los peques por la cocina confiado en que solo pueden desordenar.

2 Guille y Nico dan con el paradero del aceite usado. Cogen la aceitera y la derraman por el suelo. Aproximadamente medio litro de aceite.

3 Papá al Cuadrado oye el ruido de la aceitera al caer pero cuando llega es demasiado tarde, la que hay montada es descomunal.

Mi cara era un poema … no pude ni sacar foto de la trastada porque no me daba la vida …intenté por todos los medios inhibir mis instintos asesinos …

Así que lavé a los mellis, le dije a Papá al Cuadrado que se fueran a hacer la compra y al parque y me quedé fregando todo el desaguisado … no os podéis imaginar lo difícil que es acabar con el aceite …

Otro lugar molón: el baño

Y cambiando de escenario llegamos a los baños de nuestra casa, que también dan su juego. Y es que eso de que haya mogollón de botes, agua, armarios, puertas que golpear … es otro paraíso para el despliegue de trastadas varias.

Que conste que en nuestra casa quitamos los bidés porque no les encontrábamos demasiado sentido y eso que nos hemos ahorrado porque en casa de los «abus» el bidé nos ha traído varios chapuzones con los mellis.

El juego de botes y apertura de puertas y cajones es súper divertido, pero el tirar del papel higiénico cual perro de Scottex, lo más de lo más …

papel

Pero lo que si nos hizo estallar de risa a Papá al Cuadrado y a mi fue encontrarnos a Nico jugando en su baño con el cubo de la ropa sucia de los mellis como si de un disfraz o armadura se tratase:

cubo

¡Aguaaaaa vaaaaa!

Que peligro cuando algo líquido llega a sus manos, es inevitable que en el momento que te descuides lo agiten y se pongan a jugar con el contenido y da igual se agua, zumo …o lo que se tercie.

Y que deciros, cuando se trata de tirar agua bueno … se mojan, lo ponen todo perdido pero se seca o se limpia y no pasa nada. Pero cuando lo hacer con zumo o yogur … ¡mamma mía!

zumo

En mi casa somos especialistas en andar totalmente pegados al suelo y no precisamente por la «Ley de la Gravedad» sino por otra «gravedad» la de las trastadas de los mellis …

Mis dos grandes exploradores en la jungla de tiendas

Y que decir del gran descubrimiento que ha sido el ir de ¡centros comerciales! Lugares enormes, llenos de cosas que ver ir tocar … y sobre todo tirar. Grandes extensiones donde correr y escaparse por todos lados … vamos, el paraíso para estos dos pequeños aventureros.

De momento su favorito es Decathlon. Hay cosas con ruedas, balones, tiendas de campaña donde refugiarse, un montón de artículos a su alcance … es llegar con ellos allí y convertirse en un no parar de: – eso no, disculpe, upppsss, ahí vaaaaaa, noooooo … y venga a recoger cosas y devolverlas a sus estanterías …

decathlon

Y entre travesuras, regañinas pero a la par con mucho cariño, estamos intentando educar a nuestros mellis y hacerles entender que hay que separar el bien del mal y que no todo puede ser para jugar.

Nos queda muuuucho trabajo por delante en este sentido, creo que toda una vida, pero de momento vamos poco a poco haciéndonos entender y como no, comentando las «mejores jugadas» entre Papá al Cuadrado y yo cuando los mellis no están delante. Por que si algo hemos hecho desde que nacieron los mellis ha sido ¡sonreir y reirnos mucho!

Post relacionados:

Leer el resto de esta entrada »