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Mi Octava Beta

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Y ya van ocho, se dice pronto. 10 embriones transferidos ya … vaya carrerón …

Pues bueno, no quiero adelantar acontecimientos pero no soy portadora de buenas noticias. Estoy hasta las mismísimas narices de escribir cosas reguleras, así que a ver si pasa todo este huracán hormonal y me pongo en un plan más flower power que para eso esta en primavera … coñeeeee …..

Empecemos por el principio …

El día 3 de abril me bajó la regla, así que ahí empezamos el empastillamiento que ya os comenté en el post anterior.

Resultado del cóctel=horrible y temeroso

En este ciclo, no se si fue por volver a la marca Meriestra o la mezcla con los corticoides, que he estado como un Gremlin al que acaban de dar de comer a partir de las 0:00 h. ¡Que reconcentrado de mala hostia madre mía! No os o podéis imaginar … he estado de mírame y no me toques. me sentaba todo mal, sin paciencia con nadie … vamos, para meterme en una cueva en medio del monte y no salir.

La transferencia

Ese día estaba cagada, más que nunca y mira que aquí servidora ya tiene experiencia pro en esto. Cagada porque solo nos quedaban 2 embriones y si la descongelación se daba mal, eso complicaba bastante la cosa. Al final no hubo llamada y la descongelación se dio muy bien.

Me hicieron la transferencia el día 24 de abril a las 15:15 de la tarde. Vaya día. Todo el santo día corriendo. Salí de una reunión a toda prisa, llegué al IVI embuchándome un litro de agua como podía …

Llegamos a la sala de transferencias. Mira por donde, ¡una sala que no conocía! Porque si, ya he estado en todas y alguna hasta he repetido.

Y ahí estaba sentada en la camilla y mi doctora sin venir. Si, pasó lo que estáis pensando, que me meaba como una campeona. Y mi doctora seguía sin venir y yo ya amarilla tornando a morado por las ganas de hacer pis. Al parecer tuvo una urgencia y se retrasó pues media horita de ná … ¿que pasó? pues que en cuanto me pusieron el ecógrafo en mi tripilla ¡casi exploto! así que pedí levantarme e ir al baño a soltar un poco de pipi.

-¡Pero mujer visteté! me empezó a decir todo el mundo presente en aquella sala.

Para vestimentas estaba yo. Cogí la sábana me tapé el culillo como pude y salí como el rayo al baño. 12 años de infertilidad (que nombre más cojon*** para una peli de terror), me ha visto el “juju” hasta el apuntador, me voy a cortar yo por enseñar un poco el culillo …

Ya más relajada de vuelta, me enseñaron a nuestro Bichito XI. era un blasto b/b con muy buena pinta. Según la embrióloga descongeló muy bien y no se dañó nada en el proceso, estaba perfecto y reaccionaba muy bien. No veáis que subidón cuando nos dijeron eso.

Metieron a Bichito XI en el nido y a incubar se ha dicho.

La betaespera

La peor de mi vida sin duda. Soy demasiado consciente de que esto ya se nos está acabando y el resultado no pinta bien. El resultado es que entre el cóctel de pastillas y la situación lo he pasado francamente mal.

Todo normal, hasta el día 6 post transfer cuando hicieron aparición mis 3 síntomas estrella en todas las betas positivas:

  • Sed
  • Venas del pecho muy masrcadas
  • Ganotas de hacer pis a todas horas

Ejemplo de las venas del pecho … vamos, ni Hulk …

venas

¡No me lo podía creer que fuera a ser positivo!

Pero no, esto no era tan tan fácil. Las venas llegaron a su punto álgido como el día 8 post transfer y luego perdieron un poco de color aunque seguían muy marcadas. Ahí me empecé a mosquear.

El día 9 post transfer no podía ya con mi vida. Me estaba volviendo literalmente loca. Al día siguiente tenía la beta y encima una mañana llena de reuniones. Así que falte a mi palabra de no hacerme test de embarazo y en buena hora.

Le pedí a Papá al Cuadrado me trajera un test de vuelta a casa. Eran casi las 21 h cuando llegó a casa. Se que lo mejor es hacerlo con la primera orina del día, pero que queréis que os diga, el corazón se me iba a salir por la boca así que me lo hice con la orina peor del mundo.

La cosa ya empezó mal. El test no salió a los 5 minutos. Se quedó blanco. Esperamos 10,15 y a los 20 minutos cuando ya lo íbamos a tirar se activó.

Se coloreó todo el de rojo y empezó a salir la línea de control. La otra no apareció. Esperamos y no apareció. Resultado negativo.

Estaba súper mosqueada. ¿Síntomas y no hay nada? Os juro que casi entro en barrena. Así que a encajar el negativo.

Al día siguiente, antes de irme a hacer la beta, abrí la basura para camuflar el test, solo me faltaba que la persona que nos ayuda en cada se enterase de este percal … lo mire de nuevo y me quede muerta matá en el sitio. ¡El muy cabr** tenía sombra! ¡Ay madre, que ahí había algo! Si, amado público, pertenezco ya a esa élite que ha tenido una sombra fantasma en un test.

test 1

Entre lo de las venas y el resultado del test me empezó a apestar a bioquímico a kilómetros. Otra vez no podía ser.

Así que me hice la beta. No me gustó nada la enfermera que me atendió. Mira que suelen ser majillas y más cuando te vas a hacer una beta. Ésta más seca que la pata de Perico y encima era la que me tenía que llamar para comunicarme el resultado, ¡Bravo!

Y llegó el resultado. Por el tono de voz que ponen al llamar ya se si viene positivo o negativo. Pero esta vez era un tono dudoso que no se sabía ni explicar. Yo dije “pa mis adentros”:- veras ahora es cuando la matan y me va a decir que la beta es baja. Así que la eché una manita yo:- vamos que la beta es baja y es un bioquímico. Me dijo:- si es eso, ¿como lo sabes?, ¿te ha pasado antes? Le dije que lo de la beta baja no pero lo de un bioquímico … ¡llevo la friolera de 3 seguidos! Me contó todo el rollo de que había que repetir el lunes y que bueno que pintaba mal pero que no estaba todo perdido.

Al rato me llamo mi doctora, a la cual la agradezco enormemente esté siempre pendiente de cómo estoy. Básicamente me dijo lo mismo y que iba a hablar con la inmunologa a ver si hay algo de la medicación que se podía tocar aunque la teoría de que a los embris les pasó algo vuelve a tomar fuerza …

A estas alturas tenía claro que era un bioquímico. Meridiano. Si, se que hay implantaciones tardías, se que los milagros existen pero no se suelen pasar por casa de Mamá al Cuadrado. Mira que yo soy una persona hospitalaria, pero nada, los “jodios” no quieren saber nada de mi. Les digo:- venga “milagro” pásate a comer este finde que te hacemos algo rico y no vienen … no se, ¿estarán en operación bikini?

Lo que más me jodió fastidió de todo esto fue el no poder cerrar capítulo y dejar la medicación. Así que me compré un par de test para pasar el fin de semana (hay gente que sale a comer el fin de semana, otros hacen deporte … yo me hago test de embarazo es súper diver …).

 

El sábado con la primera orina del día me hice el primero. Había rayita perceptible pero muy muy tenue. Jo, yo súper contenta porque conseguí ver la rayita yo sola sin gafas, así que si para algo sirven estos test es para descartar que no tienes presbicia. La cosa no evolucionaba pero estaba ahí. Me empezó a entrar el miedo como con el primer bioquímico, que la beta empezase a subir y a bajar de forma errática.

test 2

El domingo misma operación. Pero esta vez no había ni rayita, ni sombra. Así que ya estábamos por debajo de 10 unidades de hcg. No me lo pensé 2 veces, adiós medicación. Hasta aquí.- hoy me voy a tomar un vinito al sol como Dios manda. Me dije y así lo hice.

Con este percal y como soy más chula que un ocho, escribí a mi doctora y le dije, que me haría la beta el martes, ya que sabiendo que era negativo, el lunes pasarme por IVI me venía fatal y que había dejado la medicación. Me llamó y me dijo que perfecto y que en cuanto tuviéramos los resultados de la beta, veríamos que hacer con la próxima trasferencia.

Le hice la pregunta del millón, ¿pero que está pasando?, ¿que está mal?, ¿si ahora tomo un “huevo” de medicación nivel “yonki ochentero” para evitar los bioquímicos? Y salió la respuesta del billón. – Ya hemos visto todo, pero hay una cosa importante que no tenemos. DGP. -Puede que los embriones no estén bien genéticamente pero ahora ya no podamos saberlo.

Sabía que algún día iba a salir esto. Como cuando en el 2014 me hice esta FIV, a mis 35 años frescos y lozanos, nadie creyó que una pareja que no tenía nada de nada necesitase un DGP. Nadie imaginó que teniendo mellis y 7 blastos de buena calidad en el congelador pasásemos por esto. Cada día tengo más claro que nunca se debe subestimar la infertilidad de origen desconocido. Tan pronto gira para bien como que torna hacia el mal. Así sin avisar.

Ahora solo me queda ver el plan de la próxima transfer, poner velitas y encomendarme a los Dioses. Poco ya podemos hacer.

Seguiremos informando. Hale, ya os lo he contao …

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Última Oportunidad: La Lucha Final por La Familia Numerosa

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Sé que llevo un montonazo de tiempo sin escribir, pero se me han juntado miles de cosas por el medio (entre ellas una montaña de trabajo) y he preferido dejar apartadas algunas, entre ellas, el blog.

También por fin, tengo noticias sobre mis recientes pruebas de inmunología, por lo que ya estamos en disposición de comenzar nuestro último tratamiento.

Último, porque algunos sabéis, solo nos quedan 2 embriones congelados (de 7 que teníamos, manda narices) y si de éstos no se queda ninguno no habrá más tratamientos. En mayo me caen 40 años y abrir el melón de una posible mala reserva /calidad ovocitaria a estas alturas, teniendo a los mellis creo ya no procede. Así que vamos a agotar las últimas oportunidades y veremos que pasa …

Resultados finales de las pruebas

Como os comentaba en este post, Maratón de Pruebas Parte II: Bienvenidos al Mundo de la Inmunología , estaba pendiente de poder realizar las pruebas de inmunología ya que las de hematología las tenía ya listas y no habían arrojado nada, de nada.

Pues bien, ya tenemos veredicto final de inmunología y el resultado es … NADA, DE NADA. Si, sigo siendo infértil de origen desconocido. Ni anticuerpos raros, ni incompatibilidades con mi pareja en cuanto a KIR o hla-c.

No obstante, la inmunóloga y el hematólogo confluyen en las mismas sensaciones: algo hay que está impidiendo la evolución de los embriones y lo relacionan con un posible Síndrome Antifosfolípido (SAF) o proceso autoinflamatorio que impide la correcta implantación así como la comunicación entre embrión y útero.

Así que este es el lote de medicación que me va a tocar llevar en este último intento:

medicación

Aquí tenemos a mis 9 compañer@s de tratamiento. La mayoría son viej@s conocid@s, excepto el Hidroferol, la Prednisona y el Clexane. Aprovecho para recordar para que sirve cada cosa por si puede servir de ayuda:

*Tened en cuenta que esta prescripción es la personalizada a mi caso, en cada paciente la administración de estos medicamentos puede variar.

Meriestra

Es la medicación que se utiliza para la transferencia de congelados por ciclo sustituido. Su compuesto y valerato de estradiol y sirve para preparar el endometrio y que este tenga el tamaño y “textura” necesaria para albergar al embrión.

Cuando se empieza a tomar: el segundo día tras la regla, se suelen tomar 4 mg al día durante los 4 primeros días, a partir del día 5 se toman 6 mg/día.

Cuando finaliza su administración: entre la semana 10-12 de embarazo se suele empezar a dejar de suministrar o si la prueba de embarazo es negativa se suspende inmediatamente.

Es el mismo compuesto que Progynova, solo cambia la dosis.

Progeffik

Es progesterona, un compuesto muy importante para asegurar la implantación del embrión.

Cuando se empieza a tomar: 6 días antes de la transfer, unos 800 mg al día de media, aunque esto depende de cada caso.

Cuando finaliza su administración: entre la semana 10-12 de embarazo se suele empezar a dejar de suministrar o si la prueba de embarazo es negativa se suspende inmediatamente.

Hidroxil

Es un complemento vitamínico basado en el grupo de Vitaminas B. Contiene B1, B6 y B12. Suelen mandarlo a las pacientes portadoras de la mutación MTHFR que inhibe el metabolismo de la Vitamina B o a aquellas pacientes que la vitamina B les ha salido baja.

Cuando se empieza a tomar: es variable, yo lo empiezo a tomar como un mes antes de la transferencia y si voy a hacer varios intentos seguidos no lo dejo de tomar. Tomo una pastilla diaria.

Cuando finaliza su administración: entre la semana 10-12 de embarazo se suele empezar a dejar de suministrar.

Isovorin

Es vitamina B9 (ácido fólico). Realmente este fármaco es vitamina B9 metabolizada, es decir, ácido levofolínico. En mi caso lo tomo por ser portadora de la mutación MTHFR, que como he comentado, puede inhibir el metabolismo de vitaminas del grupo B.

Cuando se empieza a tomar: es variable, yo lo empiezo a tomar como un mes antes de la transferencia y si voy a hacer varios intentos seguidos no lo dejo de tomar. Hay dos formatos: de 5mg y de 7,5 mg. Yo tomo el de 7,5 mg, una pastilla al día.

Cuando finaliza su administración: dada la importancia del ácido fólico durante el embarazo, lo he tomado hasta que he dado a luz o he hecho parada en los tratamientos.

Hidroferol

Vitamina D. Se suele recetar cuando los análisis muestran niveles de Vitamina B baja (suele ser común).

Cuando se empieza a tomar: es variable, yo lo empiezo a tomar como un mes antes de la transferencia y si voy a hacer varios intentos seguidos no lo dejo de tomar. Tomo una pastilla cada 15 días.

Cuando finaliza su administración: esto depende de cada caso. En ocasiones se deja de suministrar en la semana 12 en otras se ha continuado todo el embarazo.

Femasvit

Es un complejo vitamínico prenatal que cuenta con dosis de diferentes vitaminas fundamentales para el embarazo.

Cuando se empieza a tomar: es variable, yo lo empiezo a tomar una semana antes de la transferencia. Tomo una cápsula diaria.

Cuando finaliza su administración: si hay embarazo, se toma hasta el final. Si no, se puede suspender su administración con el negativo o si va a haber más intentos seguidos, se puede seguir tomando.

Adiro

Es ácido acetilsalicílico, es decir aspirina. En este caso la dosis correspondería a 1/5 de la aspirina normal. Es un antiagregante plaquetario por lo que ayuda a que la sangre no coagule en exceso y así favorecer el flujo sanguíneo y por tanto, la comunicación entre útero y embrión. Se suele recomendar cuando hay diagnóstico de trombofilias o cualquier evento que pueda suponer un riesgo de exceso de coagulación sanguínea.

Cuando se empieza a tomar: el último día de la regla empiezo a tomar una pastilla diaria.

Cuando finaliza su administración: si hay embarazo, se toma hasta el final (se suspende unas 48 horas antes del parto). Si no, se suspende su administración con la comunicación del negativo.

Clexane

En este post os explicaba que es la heparina y para que sirve: Heparina y Reproducción Asistida: ¿Una Luz al Final del Tunel? .

Cuando se empieza a tomar: 48 horas antes de la transferencia, un pinchazo al día siempre a la misma hora, preferiblemente por la mañana a primera hora ya que en caso de embarazo, hay que hacer analíticas de seguimiento que se realizan 4 horas después de haber suministrado la heparina. Si nos la pinchamos por la tarde o la noche esto complica bastante el poder realizar dicha analítica.

Cuando finaliza su administración: si hay embarazo, se administra hasta el final (se suspende unas 48 horas antes del parto). Si no, se suspende su administración con la comunicación del negativo.

Prednisona

Son corticoides que sirven para impedir que se produzcan procesos inflamatorios que rechacen al embrión. Se suele recetar en múltiples casos en los que bien existe diagnóstico o sospecha de posible rechazo o incompatibilidad.

Cuando se empieza a tomar: 6 días antes de la transferencia, tengo que tomar 7,5 mg diarios, es decir, 3 pastillas. Me han recomendado tomar las 3 a la vez con el desayuno.

Cuando finaliza su administración: esto depende de cada caso. En ocasiones se deja de suministrar en la semana 12 en otras se ha continuado todo el embarazo.

Y después de esta “lista de la compra”, qué deciros, me he armado de paciencia para asumir que no queda más remedio que tomar este cóctel si queremos aprovechar todas las oportunidades. Cada vez que abro el armario de “las medicinas” me dan los 7 males …

Nuestras posibilidades

Lo primero, ser honesto con uno mismo y la verdad, es que no estamos en el mejor escenario posible. De 7 embriones hemos tenido 2 abortos bioquímicos, 2 negativos y un embrión que no descongeló. Así que, ¿qué puede pasar?

  • Si estamos en el supuesto de que yo al final haya desarrollado SAF y la “culpa” no sea de los embriones, me temo que, o estamos por encima de las estadística (con mi edad, el 48% de los blastos serían viables) o ya habríamos gastado los embriones “viables” en esos dos bioquímicos.
  • Si la “culpa” es de los embriones aun podríamos tener “alguno” válido en el congelador, al menos uno.
  • Puede pasar que encima, alguno no descongele bien y perdamos alguna de las 2 oportunidades que nos quedan. Esto es más improbable (no imposible), ya que el grado de supervivencia a la descogelación es del 92% aproximadamente. Nosotros ya hemos perdido uno por esta razón, por lo que si se cumple la “estadística” ya habríamos cubierto el cupo.
  • Y obviamente puede que las cosas no sean ni blancas ni negras y haya un poquito de todo … yo calculo que mis posibilidades ahora mismo estarán en un 30% más o menos, es decir, vamos a necesitar un poquito de suerte.

Según la doctora, los embriones que quedan son perfectamente viables, aunque son los peores que teníamos, b/b y b/c.

Así que señores, vamos al ataque. Que el destino reparta suerte …

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